Mathieu van der Poel sabe que su principal objetivo del invierno es el
Campeonato Mundial de Ciclocross de Hulst. Si lo gana, el neerlandés habrá superado a Erik de Vlaeminck como el corredor con más títulos arcoíris de la historia (8). Por eso, la estrella de Alpecin-Premier Tech
ha tenido que sacrificar su participación de este fin de semana en la
Copa del Mundo de Benidorm.
Mathieu van der Poel se entrena estos días en la costa española, a pocos kilómetros del circuito de la
Copa del Mundo de Benidorm que se disputa este domingo, por lo que su ausencia sorprenderá a muchos. Sin embargo, el campeón del mundo de ciclocross ha explicado que ahora acumula horas para compensar la falta de fondo en su preparación.
Van der Poel inició su temporada de ciclocross el 14 de diciembre en Namur y, desde entonces, encadena victorias. No obstante, su plan de trabajo ha sido de esfuerzos cortos y explosivos, adaptados a la especialidad. Aunque eso funciona a corto plazo, su gran prioridad siguen siendo las clásicas de primavera.
Así, tras su triunfo en la Copa del Mundo de Zonhoven, el corredor de Alpecin-Premier Tech ha regresado a España para una concentración junto a varios compañeros. Ha decidido no competir en Benidorm para priorizar un bloque de tiradas largas, clave para llegar con garantías a las clásicas de primavera.
Algunas de esas carreras superan las seis horas, y un punto clave en la preparación del neerlandés es rendir al máximo después de tanto tiempo en la bici. El ciclocross pasa momentáneamente a un segundo plano. “Decidiremos si necesito un estímulo adicional de ciclocross durante la concentración en España o si prefiero el entrenamiento en carretera”, dijo van der Poel a
Het Laatste Nieuws.
Mathieu van der Poel sacrifica la Copa del Mundo de Benidorm por el Mundial de Hulst
Horas en la bici, imprescindibles
“Porque ahora realmente necesito el trabajo de fondo que me faltó el mes pasado con tanta competición de ciclocross, teniendo en mente las clásicas de carretera de primavera. Así que tocan muchas horas, con los descansos necesarios aquí y allá. ¡Nos vemos en Maasmechelen, chicos!”
Aunque van der Poel ha triunfado de forma rotunda en los últimos años y ha ganado en varias ocasiones los tres monumentos de primavera que mejor se le adaptan, los mantiene como objetivo. Esta primavera volverá a medirse con Tadej Pogacar, Mads Pedersen y Wout van Aert, decididos a disputarle el mando una vez más.