Mathieu van der Poel se marchó de Hoogerheide no solo con otra victoria aplastante, sino con un récord que por fin lo deja en solitario en lo más alto de la historia de la Copa del Mundo.
Al asegurar su
51ª victoria en la Copa del Mundo, el vigente campeón del mundo superó a
Sven Nys y subrayó su estatus como el ciclista de ciclocross que define la era moderna.
Pese a la magnitud de la ventaja y la aparente facilidad con la que controló la carrera,
Mathieu van der Poel quiso restar importancia a la actuación en sí.
Tras cruzar la meta, rechazó la idea de haber firmado otra exhibición. “Simplemente marqué mi propio ritmo”, dijo.
Esa lectura sobria no ocultó lo satisfecho que está con su estado actual. “Estoy muy contento con las sensaciones”, explicó Van der Poel. “Como pude trabajar bien en España, noto que estoy mucho mejor que en la primera mitad de la temporada. Entonces me centré sobre todo en el fondo. Estoy muy contento con la forma.”
Récord asegurado, enfoque inalterado
El peso histórico del triunfo era imposible de obviar. Con la victoria número 51, Van der Poel superó a
Sven Nys, cuyo registro de 50 triunfos en la Copa del Mundo había sido la referencia durante una década. Fue una cifra alcanzada no mediante un duelo cerrado ni un final dramático, sino con una cabalgada en solitario que despejó cualquier duda antes del ecuador.
Para Van der Poel, sin embargo, el récord no invitó tanto a la reflexión como a una satisfacción contenida. “Está muy bien”, dijo. “Estoy orgulloso y ya tengo la mirada puesta en la semana que viene.”
Esa última frase explicó el cuadro general. Hoogerheide no fue un punto final, sino la confirmación de que su preparación ha alcanzado el pico en el momento preciso. El bloque de entrenamiento en España, la paciencia en el inicio del invierno y la finura que ahora muestra han estado orientados a un único objetivo.
Con el Mundial en el horizonte, Van der Poel abandona la última cita de la Copa del Mundo tras volver a reescribir los libros de récords, pero con la mente ya enfocada en lo que viene. El número importa. La forma importa más.