La preparación de
Tadej Pogacar para la Vuelta a España 2026 avanza sin contratiempos, pero el esloveno aún encuentra tiempo para apoyar a su pareja
Urska Zigart, actualmente en competición en el
Tour de Francia Femenino 2026. La eslovena rindió a gran nivel en el Giro d'Italia Donne a principios de temporada, donde terminó 8.ª en la general, y sigue compitiendo al máximo de sus capacidades.
En el icónico Mont Ventoux, cruzó la meta en la 26.ª posición mientras Kasia Niewiadoma se llevó la etapa. Pero lo que más llamó la atención de las cámaras fue un encuentro fortuito.
Al pasar por lo que parecía un “rincón esloveno”, una cara familiar apareció frente a ella. Pese a su discreto camuflaje —ropa casual, gafas de sol y gorra azul—, Pogacar fue identificado sin duda por su prometida. La propia Urska lo tituló en una historia de Instagram: “ayer encontré a mi turista favorito por el camino”.
El encuentro subraya la excelente relación que comparten dos deportistas de élite.
Tras este episodio, Pogacar probablemente regresará a su rutina de entrenamientos con la vista puesta en la salida de la
Vuelta en Mónaco dentro de dos semanas. La gran ronda española es la única que falta en el palmarés de Pogacar, que no ha vuelto desde su exitoso debut en 2019, cuando logró tres victorias de etapa, el tercer puesto en la general y el maillot blanco.
Ahora, siete años después, Pogacar puede cerrar el círculo como cinco veces campeón del Tour de Francia. O quizá abrir horizontes aún mayores.
Y es muy probable que Urska Zigart aparezca en algún punto de la carretera durante la carrera para devolver a Tadej su apoyo.