La
Vuelta a Suiza 2026 dejó pocas noticias positivas para
Movistar Team. El conjunto telefónico acudía a una de las grandes citas previas al Tour de Francia con una alineación diseñada para pelear la clasificación general y buscar protagonismo en la montaña, pero el desarrollo de la carrera terminó por desmontar cualquier aspiración.
Durante nuestro análisis en CiclismoAlDía, Juan Larra, Javier Ramírez y yo coincidimos en que el resultado final no puede entenderse sin el contexto de una edición muy particular. Estamos acostumbrados a una Vuelta a Suiza de una semana completa, con varias etapas de montaña y una clasificación general que se construye poco a poco. Este año, sin embargo,
la carrera quedó reducida a cinco etapas y con una única gran jornada de alta montaña.
Cuando Movistar anunció su alineación, a mí me pareció un equipo diseñado para una carrera completamente diferente. Una formación pensada para una prueba de puertos largos, desgaste acumulado y lucha por la general. Sin embargo, todo saltó por los aires desde la primera etapa con el ataque de
Tadej Pogacar.
Enric Mas se quedó sin opciones demasiado pronto
En mi opinión, gran parte de lo que ocurrió en Suiza se explica por aquella primera etapa. El ataque de Pogacar a más de 70 kilómetros de meta sorprendió a prácticamente todo el pelotón. De hecho, tengo la sensación de que ni el propio esloveno esperaba marcharse en solitario desde tan lejos.
Movistar tampoco parecía preparada para una carrera que se rompiera tan pronto.
Enric Mas quedó cortado y empezó a perder contacto con los grupos delanteros. Después llegó la contrarreloj y todos sabemos que es una disciplina que históricamente le cuesta. Ahí se acabaron definitivamente las opciones de luchar por la clasificación general.
Eso sí, tampoco me parece justo hablar de fracaso absoluto. En la única gran etapa de montaña sí le vi responder a un nivel razonable. El problema es que para entonces ya estaba completamente fuera de la pelea por los puestos importantes.
Enric Mas, estrella de Movistar Team.
Orluis Aular, uno de los nombres que más preocupa
Si tengo que señalar una decepción individual más allá de Enric Mas, probablemente elegiría a
Orluis Aular.
El año pasado vimos a un corredor competitivo, capaz de rendir en escenarios importantes como el Giro de Italia o la Vuelta a España. Sin embargo, esta temporada me está dejando muchas dudas. Más allá de algunos destellos puntuales, esperaba mucho más de un ciclista que debía convertirse en una pieza fundamental para sumar resultados y puntos.
La tercera etapa de esta Vuelta a Suiza era un día ideal para él. Un recorrido muy parecido a algunos escenarios donde Movistar ya había intentado favorecerle anteriormente. Era una jornada para competir por un gran resultado y, sencillamente, no apareció.
Lo más preocupante es que ya acumula año y medio en el equipo sin haber conseguido una victoria. Para un corredor al que se le exigía ser una de las referencias del proyecto, creo que es un dato que empieza a pesar.
Roger Adrià tampoco está al nivel esperado
Otro caso que me genera dudas es el de Roger Adrià.
Cuando Movistar anunció su fichaje, muchos pensamos que llegaba un corredor capaz de convertirse en una pieza muy valiosa para el equipo. Venía de firmar una temporada 2024 extraordinaria, con victorias importantes y resultados de mucho nivel.
Sin embargo, la realidad está siendo muy diferente.
No conocemos todos los detalles de su situación, pero la sensación es que sigue muy lejos del nivel que mostró hace apenas un par de temporadas. Su mejor resultado del año sigue siendo insuficiente para lo que se esperaba de él y creo que necesita un resultado importante cuanto antes para despejar dudas.
¿Quién puede ganar una carrera WorldTour en Movistar?
Uno de los debates más interesantes que tuvimos durante el análisis surgió cuando Juan Larra lanzó una pregunta muy directa: ¿qué corredores tiene actualmente Movistar capaces de ganar una carrera WorldTour?
Mi respuesta fue bastante clara.
A día de hoy, el nombre que más confianza me genera es Iván Romeo.
Creo que es el corredor que mejor está demostrando tener nivel para competir contra los mejores del mundo. Lo ha hecho en varias ocasiones y sigue transmitiendo la sensación de que puede pelear de tú a tú con corredores de primer nivel.
Después aparecen otros nombres con potencial, como Pelayo Sánchez o Pablo Castrillo, pero por diferentes circunstancias todavía no están ofreciendo el rendimiento que muchos esperábamos. Pelayo sigue recuperándose de los problemas físicos que sufrió la pasada temporada y Castrillo aún no ha conseguido trasladar al WorldTour el nivel que mostró durante su explosión en la Vuelta a España.
Nairo Quintana salvó la presencia del equipo
Si hubo una nota mínimamente positiva para Movistar Team en Suiza fue la actuación de
Nairo Quintana en la última etapa.
El colombiano logró entrar en la escapada buena del día, aguantó durante gran parte de la jornada y fue uno de los últimos corredores en ser neutralizados por los favoritos. Terminó décimo y dejó una imagen combativa.
Pero también creo que esa actuación resume perfectamente el momento actual del equipo.
La presencia está bien. Tener representación en las fugas está bien. Pero a Movistar no se le puede exigir únicamente presencia. Se le tienen que exigir resultados.
El debate sobre la gestión de Enric Mas
Otro de los puntos que surgieron durante la conversación fue la planificación deportiva de Enric Mas.
Tanto Javier Ramírez como Juan Larra coincidieron en que quizá el equipo se precipitó intentando acelerar su puesta a punto después de los problemas físicos que sufrió durante la primera parte de la temporada.
Yo también tengo dudas al respecto.
Entiendo que Movistar había diseñado una hoja de ruta muy concreta para él y que no quería modificarla, pero viendo cómo llegaba al Giro de Italia y cómo ha llegado a la Vuelta a Suiza, creo que quizá habría sido más inteligente buscar carreras donde pudiera recuperar confianza y volver a competir por victorias.
Porque al final hay un factor que cada vez pesa más: Enric Mas lleva casi cuatro años sin ganar una carrera.
Y creo sinceramente que parte del problema ya no es únicamente físico.
Durante el análisis comenté que cada vez tengo más la sensación de que Enric Mas está condicionado mentalmente por esa falta de victorias.
Hemos visto varias carreras en las que ha tenido opciones reales de ganar y, por una razón u otra, no ha terminado de rematar. Cuando un corredor acumula tanto tiempo sin levantar los brazos, es inevitable que aparezcan dudas.
Por eso creo que Movistar debería plantearse con más frecuencia acudir a carreras donde sus líderes puedan volver a ganar. Ya no estamos hablando de una lucha desesperada por la permanencia en el WorldTour. Ahora mismo el equipo necesita algo más que puntos: necesita confianza.
Y pocas cosas generan más confianza que una victoria.
Enric Mas, estrella de Movistar Team.
Conclusión: más preguntas que respuestas con Movistar
La Vuelta a Suiza 2026 debía servir para medir el estado de Movistar Team antes del Tour de Francia, pero la sensación es que ha dejado más dudas que certezas.
Las incógnitas alrededor de Enric Mas siguen creciendo, el rendimiento de corredores importantes como Orluis Aular o Roger Adrià está muy por debajo de lo esperado y el equipo sigue dependiendo en gran medida de la progresión de jóvenes como Iván Romeo.
La temporada aún ofrece muchas oportunidades para reaccionar, pero si algo ha demostrado esta carrera es que Movistar necesita respuestas cuanto antes.