Mathieu van der Poel es un corredor polivalente sobre la bici. Es excampeón del mundo en ruta y gravel, y plusmarquista de títulos mundiales en ciclocrós, una marca que amplió este invierno. El único maillot arcoíris que falta en su palmarés es el de
MTB, un objetivo que ha empezado a trabajar este viernes en Les Gets.
No es una preparación nueva para el neerlandés, que hace 12 meses también disputó la cita XCO de Les Gets, donde finalizó en una sólida sexta plaza, aunque no pudo refrendarla dos semanas después en Crans-Montana, donde apenas rozó el Top 30.
Aunque posee un talento inmenso, el neerlandés no ha logrado replicar la eficacia de Tom Pidcock, rutero a tiempo completo que suele transitar con fluidez al MTB y ya luce dos oros olímpicos. Pero el corredor de Alpecin-Premier Tech ha dejado claro que el maillot arcoíris de
Mountain Bike es un objetivo prioritario para ampliar su palmarés, y este año se abre una buena oportunidad.
Así, tras un bloque de entrenamiento en los Alpes, arrancó este viernes el Short Track en Les Gets. Van der Poel fue 10º, remontando con fuerza durante los 22 minutos de carrera y entrando por los pelos en el Top 10, a 36 segundos del ganador Adrien Boichis, pese a un casi error en una zona de rocas, como se ve en el vídeo inferior.
“Buf, fue… realmente doloroso. Sabía que iba a doler, pero me ha dolido más de lo que me habría gustado, jaja”, comentó en meta. El esfuerzo explosivo, en altitud y sobre un trazado exigente, puso al límite a van der Poel, que partía lejos de la cabeza por su escasa participación reciente en pruebas de MTB.
“Tener que gastar tanta energía tan pronto fue duro. El plan era, más o menos, avanzar hasta mitad de grupo lo antes posible. Porque, bueno, sabía que tras la última rock garden el circuito sería un tramo largo y tendido. No pude recuperar de verdad, así que fue una carrera entera de sufrimiento.”
Van der Poel busca sorprender en su regreso al XCO
Este domingo, el neerlandés saldrá en la segunda fila del XCO gracias al buen resultado en el short track, que era su objetivo. Eso le permitirá no ir al límite desde el banderazo para recuperar posiciones y le brinda una opción más clara de firmar un gran resultado.
El año pasado terminó exactamente a un minuto del ganador Luca Martin, pero confía en sumar su primera victoria XCO desde Lenzerheide, allá por 2019. “Estos son los esfuerzos que necesito. El domingo, por supuesto, será una historia completamente distinta a la de hoy, pero aun así… ha sido sin duda un regreso doloroso”, concluyó.