El abandono de
Jonas Vingegaard en el
Tour de Francia 2026 sigue generando análisis sobre las circunstancias que desembocaron en la caída que puso fin a su carrera. El danés de Visma - Lease a Bike sufrió una fractura de clavícula tras irse al suelo en el descenso final de la 15ª etapa, un golpe que dejó al equipo neerlandés sin su gran líder para la última semana de competición.
Sin embargo, para el analista y exprofesional neerlandés Thijs Zonneveld, el accidente no fue un hecho completamente inesperado. En el podcast
In de Waaier, aseguró que llevaba varios días observando señales preocupantes en la forma de bajar puertos de Vingegaard.
"Se veía que estaba nervioso"
Zonneveld explicó que durante todo el Tour había detectado un patrón repetitivo en el comportamiento del bicampeón de la ronda francesa en los descensos.
"Se apreciaba claramente que perdía contacto con sus compañeros de equipo. Poco a poco se iba quedando descolgado y eso se repitió en varias ocasiones", señaló.
El analista recordó especialmente lo ocurrido en la etapa del día anterior al accidente, cuando siguió de cerca el descenso desde la carretera.
"Todos los corredores bajaban agrupados, excepto Vingegaard. Como exciclista reconoces enseguida esas situaciones: daba la sensación de que estaba descendiendo con cierta inseguridad."
El precedente de Le Lioran
Zonneveld también puso como ejemplo la décima etapa, con final en Le Lioran. En aquella jornada, Vingegaard coronó el último puerto junto a un reducido grupo de favoritos formado por Paul Seixas, Juan Ayuso, Florian Lipowitz y Mattias Skjelmose.
Sin embargo, según el neerlandés, fue precisamente en la bajada donde comenzaron a verse sus dificultades.
"Fue el primero en iniciar el descenso, pero terminó siendo el último del grupo. Incluso otros corredores llegaron a buscar el hueco para adelantarle porque consideraban que estaba bajando demasiado despacio."
La caída que puso fin al Tour de Francia de Jonas Vingegaard
Un cambio respecto a años anteriores
Lo que más llama la atención a Zonneveld es que considera que esta pérdida de confianza es relativamente reciente. De hecho, recordó que durante varias temporadas Vingegaard era considerado incluso un mejor bajador que Tadej Pogacar.
Como ejemplo mencionó el recordado descenso hacia Hautacam, cuando el esloveno intentó distanciar al danés sin éxito antes de sufrir una caída. Vingegaard esperó entonces a su rival deportivo, protagonizando una de las imágenes más recordadas de los últimos Tours.
Tampoco cree que las secuelas psicológicas aparecieran inmediatamente después del grave accidente sufrido por el danés en la Vuelta al País Vasco de 2024.
"Incluso después de aquella caída tan dura, Pogacar volvió a atacarle en un descenso durante el
Tour de Francia de aquel año y Vingegaard permaneció pegado a su rueda. Parecía increíble la forma en la que era capaz de controlar el miedo", recordó.
Un problema que parecía solucionado
Según Zonneveld, el descenso del rendimiento de Vingegaard bajando puertos se ha acentuado especialmente en los últimos meses.
El analista aseguró que desde el entorno del corredor reconocían que existían dificultades en ese aspecto y que habían trabajado para corregirlas. Sin embargo, considera que las imágenes vistas durante este Tour demostraban que el problema seguía presente.
A su juicio, las reacciones del líder de Visma - Lease a Bike dentro del pelotón y la forma en la que afrontaba las bajadas evidenciaban una pérdida de confianza que, desgraciadamente para el equipo neerlandés, terminó desembocando en la caída que puso fin de forma prematura a su participación en el Tour de Francia 2026.