La actuación de
Mathieu van der Poel en la
Vuelta a Suiza confirmó su gran forma de cara al Tour de Francia, al terminar segundo por escaso margen tras Tadej Pogacar en la contrarreloj. Sin embargo, el esfuerzo del neerlandés quedó eclipsado por la polémica posterior: se sentó en la “silla caliente" sin maillot, una imagen que se volvió viral y le costó una multa de 500 francos suizos.
Gilbert critica profesionalidad y tiempos
El excampeón del mundo
Philippe Gilbert sostuvo que Van der Poel tuvo tiempo de sobra para evitar la situación. “Estuvo en la hot seat al menos 30 minutos. Tuvo tiempo de sobra para ponerse un maillot”, afirmó Gilbert en
Dans Le Peloton.
Gilbert también subrayó
el impacto comercial de estos momentos televisados, especialmente en una carrera WorldTour como la Vuelta a Suiza “Desde el punto de vista publicitario para su equipo, era muy importante. Hay equipos que soñarían con estar en directo ante millones de espectadores.”
A su juicio, Van der Poel desaprovechó una ocasión para representar a sus patrocinadores con mayor profesionalidad. “No fue muy inteligente. En los distintos equipos en los que corrí, siempre caía muy mal cuando se publicaban imágenes de nosotros sin ir vestidos.”
Amorison defiende al corredor por las condiciones climáticas extremas
No todos compartieron las críticas de Gilbert. El exprofesional Frédéric Amorison adoptó una postura más comprensiva y señaló el calor inusual en el que se disputó la contrarreloj. Según él, a menudo los corredores se ven obligados a permanecer en situaciones incómodas durante largos periodos tras su esfuerzo.
Mathieu van der Poel en la contrarreloj de la Vuelta a Suiza 2026
“Algunos corredores tienen que esperar largos minutos, a veces incluso horas. ¿De verdad en 2026 seguimos pidiendo en una vuelta por etapas que se sienten tanto tiempo en la hot seat?”, planteó Amorison.
Cuestionó incluso la utilidad del protocolo. “¿Cuál es ya el sentido de eso? La mayoría preferiría estar en el bus del equipo, al fresco”, señaló.
Amorison también destacó la meteorología excepcional. “Fueron condiciones extremas. Van der Poel parecía estar sentado en la playa, pero no era necesario”, concluyó.