Este lunes 16 de febrero, el pelotón afronta la Clásica Jaén Paraíso Interior 2026. La prueba, con cuatro ediciones, cuenta en su palmarés con
Tadej Pogacar; este año luce el nombre de Tom Pidcock y para el próximo aspira nada menos que al campeón del mundo de ciclocross
Mathieu van der Poel en su lista de salida.
La incorporación de esta clásica española al calendario ha sido un éxito rotundo. Sus numerosos tramos de sterrato proponen un reto distinto en el inicio de temporada: objetivo prioritario para muchos y preparación específica para Strade Bianche para otros, encajada además entre varias citas españolas en las mismas fechas.
Alexey Lutsenko se llevó la primera edición en 2022 y
Tadej Pogacar la de 2023, impulsando la carrera a primer plano mundial por un tiempo. Oier Lazkano ganó en 2024 con una escapada consagratoria, una exhibición que hoy se mira de otra forma tras su suspensión por la UCI, mientras que hace 12 meses el excampeón del mundo Michal Kwiatkowski reapareció con una victoria de nivel tras un gran pulso en los caminos.
La prueba se mantiene como un destello del bloque español de arranque de curso incluso después de la exhibición en solitario de Pogacar. Esta vez, la salida contará con Tom Pidcock, el campeón de España Iván Romeo, y nombres como Jan Christen, Giulio Pellizzari y Pello Bilbao entre los favoritos.
Pero es poco probable que Tadej Pogacar vuelva a la carrera a corto plazo. “El gran problema es que este año quiere correr menos y pasar más tiempo en casa”, explicó el director de la prueba y exseleccionador español Pascual Momparler en una entrevista con Marca. 2023 fue un año de eclosión, pero no es realista aspirar a ese nivel de participación cada temporada.
“Y si empezara su temporada antes, participar en el UAE Tour sería lógico, porque corre para UAE Emirates y allí también le quieren. Sin embargo, podrían cambiar de material el año que viene, así que si entonces tuviera ruedas nuevas, nuestra carrera sería una buena prueba.”
Mathieu van der Poel es el gran objetivo
El español subrayó la necesidad de una comunicación clara y temprana con los corredores y sus representantes para tenerlos en la salida, dado el corto historial de la prueba y su categoría 1.1, un detalle que, sin ser decisivo, influye en el prestigio y la relevancia dentro del pelotón profesional.
Cada vez más, las grandes figuras seleccionan al milímetro su calendario, eligiendo cada día de competición en primavera y verano para afinar su pico de forma: en el caso de Pogacar, las clásicas; en el de Jonas Vingegaard, el Giro de Italia y el Tour de Francia. Por ello, los organizadores ya no se benefician tanto de corredores que buscan ritmo competitivo como antes.
Atraer a un ciclista como Mathieu van der Poel será muy complicado, pero Momparler admite que es su objetivo máximo. El neerlandés es excampeón del mundo de gravel y vigente campeón del mundo de ciclocross, y su peso en el ciclismo actual es ineludible para cualquier actor del deporte.
Momparler asegura estar dispuesto a mover ficha para intentar traer al corredor de Alpecin - Premier Tech en 2027. “Aún no me he acercado a Van der Poel, pero tengo buenos contactos y sé cómo negociar con él”, explica. “El año que viene intentaremos hacerle una oferta interesante y convincente, como hicimos con Pidcock este año”.
Mathieu van der Poel es uno de los mejores ciclistas de todos los tiempos