Tadej Pogacar mantiene el liderato de la
Vuelta a España después de una quinta etapa que terminó con victoria al esprint de Matthew Brennan. El esloveno, ganador ya de dos etapas en esta edición, vivió una jornada exigente pese a que no hubo cambios en la clasificación general entre los grandes favoritos.
El líder reconoció que el día tuvo más dificultad de la que podía parecer sobre el papel, especialmente por la velocidad de los primeros kilómetros y por el puerto que tuvo que superar el pelotón.
“No, todavía fue una etapa bastante dura. Estaba un poco nervioso en ese momento y luego la subida fue bastante empinada. Fue un día duro, pero lo hicimos muy bien con el equipo y estoy contento con el día”, explicó Pogacar tras cruzar la línea de meta.
El corredor del
UAE Team Emirates-XRG también valoró la importancia de haber conseguido ya una ventaja sobre sus principales rivales durante esta primera semana de competición. Aunque todavía queda mucha Vuelta por delante, Pogacar admite que cualquier segundo puede terminar siendo importante.
“Cualquier ventaja es buena, como siempre digo, pero cuanto más, mejor. Si tienes una ventaja mayor, puedes afrontar los siguientes días con más tranquilidad mental. Ya veremos”, señaló.
Pogacar no se va a relajar
Pogacar sabe, sin embargo, que la carrera no da prácticamente margen para relajarse. La quinta etapa ya quedó atrás y el esloveno tiene claro que la jornada siguiente volverá a poner a prueba a los candidatos a la general. “Me siento bien y mañana ya es otro día duro. Nunca se sabe”, aseguró.
Tadej Pogacar, líder de la Vuelta a España
La gran incógnita sigue siendo hasta dónde puede llegar su estado de forma en esta
Vuelta a España. Después de dominar el Tour de Francia, Pogacar afronta ahora el reto de mantener un nivel extraordinario durante otra gran vuelta. Preguntado directamente por si puede compararse su condición actual con la que mostró en el Tour, el líder prefirió no dar ninguna pista. “Será mejor que no diga nada. Sorpresa secreta”, respondió entre risas.