Tom Pidcock apostó por la fuga en la 13ª etapa del
Tour de Francia y el plan le salió redondo. El británico saltó al cuarto puesto de la general tras dinamitar la carrera en la larga etapa que terminó en Belfort.
Una fuga perfecta
“No creo que hoy vaya a ser fácil para nadie. Espero que todo el pelotón quiera entrar en la fuga”, recordó Pidcock en la entrevista posterior a meta. “Son carreteras llanas, así que no es sencillo para escaladores ligeros como yo. Pero el plan era estar delante, aunque se acercan días importantes”.
Pidcock sabía que la victoria de etapa se jugaría por delante, y que el Top 10 también podía moverse con ganancias de tiempo en días de transición como este. Fue uno de los dos outsiders de la general —junto a Jordan Jegat— integrados en una fuga de unos 55 corredores. Y no hubo persecución durante horas.
Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team colocó a cuatro hombres en cabeza y todos trabajaron a fondo para abrir hueco, junto a otros equipos interesados desde el inicio. Fred Wright, Quinten Hermans y Xandro Meurisse lanzaron a Pidcock hacia el Grand Ballon, donde él tomó el relevo.
“Los chicos hicieron un gran trabajo. Pensé en la victoria de etapa durante mucho rato, pero la última subida no fue lo bastante dura para marcar diferencias. Después, me resultó complicado controlarlo todo yo solo”.
¿Pelea por el podio del Tour de Francia?
¿Cómo se metió Pidcock en la escapada ideal? “Solo pensábamos en la fuga, si era posible. Estuve constantemente delante, porque también sabía que ir en el pelotón no sería divertido. Al final nos fuimos por delante unos 40, una situación perfecta. Todos colaboraron bien, pero la fase inicial fue increíblemente rápida”.
En el Grand Ballon el británico ya no pudo hacer diferencias, y en la lucha por la victoria de etapa quedó en inferioridad numérica ante Jayco y UAE. Las piernas respondieron, y aun así terminó tercero del día al ganar el esprint tras el dúo Mauro Schmid y Harold Tejada.
“Ser tercero frustra, pero el balance es positivo, así que me quedo con eso”, añadió. En la general, varios equipos persiguieron durante la última hora, pero Pidcock aun así recortó 7:30 minutos a sus rivales directos solo en carretera. Ahora es cuarto, a nueve segundos de Remco Evenepoel y del podio del Tour.
¿Puede acabar allí? “Me gustaría poder decir que es posible. Pero perderé unos minutos en la contrarreloj, y mañana sentiré las piernas, seguro”, anticipó.