El inicio de la temporada 2026 ha puesto el foco en varios talentos jóvenes, y el belga Tom Crabbe, de 20 años, es uno de ellos. Con
Team Flanders - Baloise, Crabbe ya ha logrado dos sprints victoriosos en Francia y España, inyectando a su equipo una oleada de optimismo muy necesaria.
Mientras corredores como Isaac del Toro y Paul Seixas acaparan los titulares, Crabbe se ha consolidado en silencio como un nombre a seguir. Inició su campaña 2026 de forma perfecta al ganar la etapa inaugural de la Etoile de Bessèges, superando a Lukas Kubis en un sprint en ligero ascenso hasta meta.
Esa victoria fue la primera de Team Flanders-Baloise en dos años, con impacto inmediato. “Se nota que un triunfo así aporta mucha euforia y motivación al equipo”, dijo Crabbe en una entrevista a
Sporza.
Después demostró su versatilidad al sumar un segundo
triunfo en un sprint masivo llano durante la etapa 4 de la Vuelta a Andalucía. Estos resultados no surgieron de la nada; ya el año pasado insinuó su potencial al terminar en el top 10 de las cuatro llegadas al sprint del Tour de Gran Bretaña, con un segundo puesto tras Olav Kooij.
Aun así, la rapidez del éxito le sorprendió incluso a él. La victoria en España tuvo un valor especial porque confirmó que también puede ganar en terreno completamente llano. “Ahora va en serio, pensé”, dijo Crabbe. “Me vino bien confirmar que también soy rápido en los sprints del pelotón. Pero a veces sigue siendo irreal que todo llegue tan rápido”.
No siempre fue evidente que Crabbe alcanzaría este nivel. En sus años de categorías inferiores, a menudo sufría para aguantar en el pelotón. Admite que entonces no se tomaba el deporte demasiado en serio. “Puede que lo hiciera demasiado por placer y en realidad no entrenara lo suficiente”, reconoció.
Unos años después, el panorama es muy distinto. En su segunda temporada como profesional con Team Flanders-Baloise, la competición es asunto serio y su enfoque metódico está dando frutos. “En la concentración hubo bromas: ‘¿Vas a ganar una carrera?’ Pero yo tenía un plan claro con mi entrenador”, explicó. “Que ya se haya traducido en dos victorias tan pronto en el año supera mis sueños más atrevidos”.
Este éxito relámpago le ha dejado a Crabbe un “problema” de lujo. Su objetivo personal era ganar dos carreras en toda la temporada. “Lo he cumplido un poco antes de lo previsto”, afirmó. “Así que tengo que pensar bien y ver qué más es posible, sin meterme demasiada presión”.
Tom Crabbe celebra con el puño en alto tras ganar la etapa 4 de la Vuelta a Andalucia 2026
Soñar con el maillot verde
A medio y largo plazo, las ambiciones de Crabbe apuntan más alto. De niño veía el Tour de France cada verano, fascinado por la lucha por el maillot verde. “Siempre he sido un gran admirador de Peter Sagan”, reveló. “Sigue siendo un sueño muy lejano. Pero si me permiten soñar, espero que algún día pueda pelear por subir allí al podio con el maillot verde”.
Por ahora, mantiene el foco en el corto plazo. “Creo que ahora mismo quiero ir paso a paso. Trazar el plan para los próximos tres años”.
Está por ver si esos planes se desarrollarán en Team Flanders-Baloise. Sus resultados recientes han llamado, lógicamente, la atención de equipos mayores. “El año pasado ya hubo un ligero interés, creo que ahora es un poco más concreto. Pero en este momento quiero centrarme en mi rendimiento y disfrutar todo lo posible”, concluyó.