Quinn Simmons siempre ha sido visto como un gran talento desde su etapa junior, coronada con el título mundial en 2019 y el salto directo al WorldTour con
Lidl-Trek la temporada siguiente. Pero desde entonces, su inmenso potencial solo se dejó ver a ráfagas. Hasta 2025. Todo indica que la campaña más reciente marcará un punto de inflexión en la carrera del estadounidense, que por fin salió de su propia sombra para captar parte de los focos. Aunque esa gran victoria sigue escapándosele entre los dedos.
Aun así, al repasar su año, Simmons se muestra orgulloso del paso adelante: “Creo que en 2025 he dado claramente un buen salto. Quiero confirmarlo, o mejor aún, mejorarlo el año que viene”, declaró a
In de Leiderstrui.
“Al final de la pasada temporada ya estaba mucho mejor que al principio”, añade Simmons. Aunque el curso empezó algo lento para el corredor de 24 años, todo cambió en los Campeonatos Nacionales de mayo, donde se ganó por segunda vez el derecho a lucir barras y estrellas.
Luego llegó una victoria en la
Vuelta a Suiza, su primer triunfo
real en el WorldTour en junio. Aunque en el Tour de France no terminó de salirle, con un segundo puesto de etapa como techo, el ciclista de Lidl-Trek ya se daba por satisfecho con su temporada en ese punto: “
Aquella victoria en Catalunya fue un poco rara, pero la de Suiza sí se sintió real. Y luego no dejé de mejorar en el Tour.”
Entre los mejores escaladores del mundo
Aún no sabía que sus mejores días del año llegarían después, en el GP Montreal (3.º) y en Il Lombardia. Simmons no partía como favorito en la
Clásica de las hojas muertas, pero cuando cuajó una gran escapada, el estadounidense olió su oportunidad y
su ataque en solitario puso en alerta hasta a Tadej Pogacar. Para un “no escalador”, el cuarto puesto es un gran éxito. Ese es el nivel que quiere repetir en 2026.
“De momento no he vuelto al nivel que tuve al final de la temporada”, concluye el estadounidense. “Sabía que estaba bien, pero Montreal en realidad fue más un banco de pruebas para el Campeonato del Mundo. Nunca había terminado esa carrera… pero vi que no me venía abajo, mientras otros sí. Y de repente, estaba peleando por la victoria, a mi peso, en una carrera con 4.000 metros de desnivel.”
Quinn Simmons fue uno de los protagonistas del 2026 Il Lombardia
“Perdí esa confianza en el Campeonato del Mundo, donde no salió nada, para recuperarla en Lombardía”, bromea Simmons. “Y eso es muy importante para mí, porque acabar bien el año es un logro infravalorado. Ya he terminado con COVID, una caída en Roubaix, enfermedades, y demás. Esta vez no hubo estrés.”
“Si puedo ganar unos cuantos puntos porcentuales más, puede ser un año muy bueno. Así que tengo grandes ambiciones, tanto en las clásicas como en las vueltas. Si tuviera que elegir un objetivo, sería una victoria de etapa en el Tour. Pero un año como este también sería un éxito”, remata el estadounidense, que arrancará su curso en Francia con la Classic Var, camino de la Strade Bianche, una carrera en la que ya se quedó varias veces cerca de un gran resultado.