Wout van Aert llega a la
Vuelta a España 2026 con buenas sensaciones y con la ilusión de volver a ser protagonista desde el primer día. El corredor de Visma-Lease a Bike reconoce que las últimas semanas han sido importantes para recuperar la confianza sobre la bicicleta de contrarreloj, especialmente después de la lesión en el codo que condicionó su preparación.
«En las últimas dos o tres semanas ya no he tenido molestias en el codo por la lesión cuando estoy sobre la bicicleta de contrarreloj», explica Van Aert antes del comienzo de la carrera en declaraciones recogidas por
HNL. El belga afronta una Vuelta diferente a la de otros años, después de un verano sin Tour de Francia: «Ha sido un verano largo, un poco diferente de lo habitual, sin el Tour. Es bonito volver a la Vuelta».
La contrarreloj, primera gran oportunidad
El primer objetivo de Van Aert está perfectamente definido: la contrarreloj inaugural del sábado. El recorrido, que se disputará en Mónaco, encaja a priori con sus características, aunque el propio corredor advierte de su dificultad técnica.
«El objetivo es tener el mayor éxito posible en esta Vuelta. Eso empieza, por supuesto, con la contrarreloj del sábado. En las últimas semanas he vuelto a trabajar un poco más en ella», señala.
Van Aert ya ha reconocido el trazado y se ha encontrado con un recorrido que considera especialmente exigente en determinados puntos. «La contrarreloj debería adaptarse a mis características. Ayer por la mañana hice el reconocimiento e intenté incluso recorrerla entre el tráfico. Quizá sea un recorrido demasiado técnico».
La parte decisiva llegará en los kilómetros finales, donde el belga espera poder explotar una de las principales ventajas de la bicicleta de contrarreloj: la posibilidad de asumir riesgos y mantener una velocidad elevada. «En la parte final hay que ir por encima del límite, algo que puedes hacer sobre una bicicleta de contrarreloj. Veremos cómo va, pero, en cualquier caso, el escenario aquí en Mónaco es fantástico».
El maillot rojo, un sueño
La contrarreloj también puede abrirle la puerta a uno de los grandes objetivos personales de Van Aert: vestir de nuevo el maillot rojo de líder de la Vuelta.
El belga sabe, sin embargo, que tendrá poco margen para conservarlo. «Entraremos bastante rápido en las montañas, así que no tendré mucho tiempo para intentar conseguir el maillot rojo. Pero con la contrarreloj y la segunda etapa tendré buenas oportunidades».
Y no oculta lo especial que sería volver a lucir el símbolo de líder de la carrera: «Sería un sueño volver a llevar el maillot».
Un equipo orientado a las victorias
Más allá de la clasificación general, Van Aert llega con una filosofía que ya le funcionó en el pasado. El corredor recuerda que en el Giro del año pasado el equipo no estaba centrado específicamente en luchar por la general, sino en buscar triunfos de etapa, una estrategia que disfrutó especialmente.
«Puede sonar extraño, pero en el Giro del año pasado tampoco estábamos realmente centrados en la clasificación general. Entonces estábamos más enfocados en conseguir victorias para mí y para Olav. Me gustó esa manera de competir».
La experiencia de la última Vuelta también alimenta su confianza. «La última vez que estuvimos en la Vuelta también tuvimos éxito, cuando fuimos a por las victorias de etapa. Da confianza saber que todo el equipo está detrás de mí si es necesario».
Brennan y Van Aert, dos cartas para Visma
El reparto de oportunidades dentro de Visma-Lease a Bike podría ser uno de los elementos interesantes de la carrera. Van Aert no descarta compartir protagonismo con Matthew Brennan, especialmente dependiendo del perfil de cada etapa.
«Es posible que Brennan tenga su oportunidad en las etapas más sencillas y yo en las más duras. La carrera decidirá cómo se desarrolla todo, pero estoy convencido de que ambos vamos a tener oportunidades».
Para el belga, el objetivo colectivo está por encima de cualquier ambición individual: «Mientras gane alguien del Visma-Lease a Bike, estará bien».
Pogacar puede cambiar el escenario
La presencia de Tadej Pogacar también puede modificar la manera en que se disputen algunas etapas. Van Aert considera que el campeón es capaz de convertir jornadas que normalmente podrían favorecer a otros corredores en auténticas batallas por la victoria.
«La presencia de Pogacar cambia muchas cosas en las carreras. Puede convertirse en un rival en esas ‘etapas intermedias’ que también se adaptan a mí».