El ex ciclista
Michael Rasmussen considera que la batalla por el
Tour de Francia podría dar un giro decisivo muy pronto, concretamente en la sexta etapa, cuando la carrera llegue a los Pirineos. En ese escenario, ve opciones de que
Tadej Pogacar pueda marcar diferencias importantes respecto a
Jonas Vingegaard.
La jornada, con salida en Pau, acumula alrededor de 4.100 metros de desnivel y concentra sus principales dificultades en los últimos 80 kilómetros. Primero aparece el Col d’Aspin, antes de encarar el Col du Tourmalet, una subida de 17 kilómetros al 7,3% de pendiente media que supera los 2.000 metros de altitud.
Rasmussen ve este punto como clave para el desarrollo de la carrera. “Existe un riesgo real de que la carrera se decida aquí”, afirmó en declaraciones a Viaplay que hemos sacado de
Domestique, subrayando la importancia del Tourmalet como escenario potencial de ruptura.
El danés incluso plantea un ataque lejano en plena ascensión. “Pueden iniciar el movimiento a cinco kilómetros de
la cima del Tourmalet”, explicó, en referencia a la posibilidad de que el equipo de Pogacar aumente el ritmo antes de la cima.
Michael Rasmussen, en su época como ciclista
Rasmussen no confía en Vingegaard
En su análisis, ese movimiento podría traducirse en diferencias importantes en la parte final del puerto. “Podría coronar la cima con un minuto de ventaja sobre Vingegaard”, añadió Rasmussen, situando al esloveno con ventaja en la cima si el ritmo es suficientemente alto.
El ex corredor también advierte de lo que puede ocurrir si el grupo se rompe en la subida. “La diferencia podría crecer hasta dos minutos antes de la meta”, señaló, apuntando a que la ventaja podría ampliarse entre la cima, el descenso y la llegada a meta.
Rasmussen recuerda además lo ocurrido en ediciones recientes, donde Pogacar ha logrado golpear pronto en la carrera, mientras el equipo Visma | Lease a Bike ha intentado reaccionar endureciendo la competición en distintos terrenos sin éxito definitivo.