La
Vuelta a España se ha convertido en el escenario de despedida para varios de los corredores más ilustres del pelotón español. Jesús Herrada pondrá punto final a su trayectoria en la propia ronda española, mientras que Ion Izagirre y
Pello Bilbao prolongarán su adiós hasta octubre, cuando disputen Il Lombardía. En el caso de Bilbao, sin embargo, todavía queda un último reto antes de cerrar definitivamente una brillante carrera: conquistar una etapa en la carrera de casa y completar así su particular colección de triunfos en las tres grandes vueltas.
El corredor del
Bahrain Victorious, de 36 años, ya sabe lo que es ganar dos etapas del Giro de Italia y una del Tour de Francia. La Vuelta es la única gran vuelta que se le resiste y Bilbao no ha renunciado a intentarlo en su última temporada. Su actitud quedó patente en la jornada con final en Castellón, cuando se filtró en la escapada en busca de una oportunidad.
"No estoy en plena forma. Hay que saber buscar las oportunidades y, pese a no estar en mi mejor momento, estoy con ilusión y mucha motivación",
explicó a AS. Su preparación para la ronda española estuvo lejos de ser la ideal. El vasco tenía previsto disputar el Tour de Francia, pero una enfermedad durante el Dauphiné alteró sus planes. "Estuve enfermo antes de ir a la carrera y después. Más tarde, cuando iba en el coche con Xavi Florencio reconociendo etapas del Tour, concretamente la 10, me empecé a sentir mal de nuevo", relató.
Aquellos problemas condicionaron su preparación y le obligaron a esperar hasta agosto para recuperar buenas sensaciones. El quinto puesto conseguido en la Clásica de San Sebastián le devolvió parte de la confianza antes de afrontar Getxo y la Vuelta a Burgos, carrera que no pudo terminar. Ahora, en La Vuelta, Bilbao prefiere aparcar los números y centrarse en disfrutar de sus últimos días como profesional.
"Ya no estoy mirando números, ni analizando cómo está mi cuerpo. Simplemente quiero disfrutar. Muchas veces, incluso sin estar al 100%, pude ganar alguna carrera. Espero que se alineen las estrellas y poder sumar alguna más", señaló el ciclista, autor de 17 victorias en su carrera.
Bilbao anunció en abril que 2026 sería su última temporada. Su despedida definitiva llegará en el Giro de Lombardía, aunque reconoce que la decisión de abandonar el ciclismo profesional no fue sencilla. «Sentí que era el momento porque ya exprimí mucho el cuerpo, di lo mejor que tenía y cada vez es más difícil seguir en esta rutina. Tengo una familia en casa y prefiero dejarlo en un momento dulce, siendo todavía competitivo», explicó.
El vasco se marcha satisfecho con una trayectoria que incluyó pasos por Orbea, Euskaltel, Caja Rural, Astana y Bahrain, además de numerosas participaciones con la selección española. Su victoria en el Tour de 2023, dedicada a Gino Mäder, ocupa un lugar especial en su memoria y es, según reconoce, "la favorita" de su palmarés.
Incluso tuvo sobre la mesa la posibilidad de retrasar su retirada. La propuesta de Mikel Landa para compartir en 2027 un último proyecto en Euskaltel-Euskadi junto a Izagirre y Bilbao fue la única que consiguió hacerle dudar. "Es la única propuesta que me hizo pensarme la retirada. Me dio bastantes dolores de cabeza porque, además de emocionarme, me tentaba mucho", confesó. Ahora, el objetivo es disfrutar y buscar ese último triunfo que complete el círculo.