El dominio de
Paul Seixas en la
Itzulia se mantuvo firme en la etapa 3, pero más allá de la propia carrera, el joven francés dejó una clara pista sobre la serenidad que le ayuda en su ascenso meteórico.
En una jornada resuelta por la fuga, Seixas rodó con control y templanza en el pelotón, esquivando riesgos mientras sus rivales seguían cediendo terreno en la primera mitad de la prueba.
Control sereno tras la escapada
“
Fue un día más tranquilo que los dos anteriores”,
dijo Seixas en conversación con Cycling Pro Net. “La escapada tardó mucho en formarse porque muchos equipos estaban interesados, pero mi equipo controló muy bien.”
Con
Decathlon CMA CGM marcando el ritmo, Seixas rara vez quedó expuesto, equilibrando paciencia y colocación durante toda la etapa.
“Estuve bien posicionado todo el día. Pude ir a rueda y, en algunos momentos, tuve que mantenerme delante para controlar y evitar quedarme cortado.”Incluso en el tramo final, cuando otros intentaron endurecer la carrera, el líder mantuvo la atención sin precipitarse. “En el final me sentí bien, y cuando noté que algunos querían apretar, les seguí un poco y entré en el juego.”
Sin estrés pese a un problema a mitad de etapa
La única interrupción de su día llegó con un problema mecánico inusual, que tampoco le descentró. “Se me rompió el portabidón. Fue un poco raro: un gel se quedó entre el portabidón y el bidón y lo partió”, explicó. “Me tomé mi tiempo para cambiar de bici. Era una zona de transición, así que sin estrés. Lo gestionamos bien.”
Fue un detalle menor, pero que refuerza el mismo patrón que define su semana: control, no pánico.
Paul Seixas con el maillot amarillo en la Itzulia Basque Country 2026
“La presión no cambia nada”
Con la atención a su alrededor en aumento, a Seixas le volvieron a preguntar por las expectativas que despiertan sus actuaciones. Su respuesta fue directa. “Sinceramente, me han hecho esa pregunta muchas veces. Personalmente, la presión no me importa mucho.”
Para Seixas, la ecuación es simple. “Cuando sé que tengo piernas, con presión o sin ella no cambia nada. En la bici no va de presión, va de hacer lo que hay que hacer para ganar.”
Esa claridad se refleja en su manera de correr: no se limita a defender pese a su amplia ventaja en la general, sino que se mantiene activo en los momentos clave.
Disfrutar el momento en cabeza
Pese a las exigencias físicas, Seixas subraya el disfrute que le aporta competir al máximo nivel. “Cuando quieres ganar y, como dicen algunos, para nosotros también es un juego. Disfrutamos mucho sobre la bici. Aunque sea durísimo, eso es lo que hace hermoso a este deporte.”
Esa perspectiva es quizá el rasgo más llamativo de su irrupción. Con solo 19 años, y ya marcando una de las actuaciones del inicio de 2026, Seixas corre con libertad. “Disfruto mucho estando delante. Es una oportunidad increíble, y la estoy aprovechando al máximo.”
Control sin necesidad de atacar
Mientras Axel Laurance se llevó la etapa desde la escapada, el liderato de Seixas al frente de la carrera permanece intacta, e incluso reforzada.
Con rivales clave fuera de juego, en dificultades o perdiendo tiempo, el líder volvió a gestionar el día sin asumir riesgos, consolidando su ventaja sin necesidad de atacar.
Y, a tenor de sus propias palabras, ese enfoque no cambiará. La presión, las expectativas y el ruido externo pueden crecer, pero por ahora, Seixas rueda a un compás mucho más tranquilo, que le sigue dando resultados.