Después de la exhibición protagonizada por
Enric Mas en Calar Alto, la etapa 13 de la
Vuelta a España 2026 planteaba un escenario completamente diferente para
Movistar Team. El líder llegaba a la jornada con 27 segundos más de ventaja sobre sus principales rivales después de una actuación magistral en la montaña, pero todavía quedaba mucho camino hasta Madrid y, sobre todo, una etapa 14 con final en alto en Sierra de la Pandera que aparecía marcada en rojo en el calendario del conjunto telefónico.
Por eso, el viernes tocaba tener paciencia. La previsión apuntaba a una jornada en la que la victoria podía jugarse desde la fuga y terminar resolviéndose en un esprint reducido, pero el recorrido escondía suficientes dificultades como para generar mucho estrés, ataques y posibles caídas. Movistar Team entendió desde el principio que no era un día para asumir riesgos innecesarios y tomó una decisión clara: ningún corredor del equipo iba a pelear por entrar en la fuga. Todos tenían una misión mucho más importante: mantenerse alrededor de Enric Mas y proteger el maillot rojo.
La estrategia estaba clara desde el inicio. En lugar de intentar colocar a alguno de sus corredores por delante para buscar la victoria de etapa,
Movistar apostó por mantener a todos sus efectivos en el pelotón.
La decisión tenía sentido. Después de lo ocurrido en Calar Alto, Enric Mas había dado un golpe importante a la clasificación general y ahora tocaba defender esa ventaja. Además, al día siguiente esperaba una nueva llegada en alto, esta vez en Sierra de la Pandera, una de las jornadas que el equipo tenía señaladas como fundamentales para seguir pensando en la victoria final.
El problema apareció cuando Mattias Skjelmose consiguió meterse en la fuga. El corredor de Lidl-Trek estaba a 7:42 de Enric Mas en la clasificación general, una distancia que todavía podía parecer suficiente, pero que obligaba al Movistar Team a no relajarse.
Enric Mas en la Vuelta a España 2026.
La fuga ya no era únicamente una cuestión de disputar la victoria de etapa. Había que controlarla. A 71 kilómetros de la meta, antes de afrontar el último puerto del día, el Puerto de Granada, la situación estaba perfectamente vigilada por el equipo telefónico. La fuga tenía 4:17 sobre el pelotón y el grupo perseguidor en el que se encontraba Skjelmose rodaba a unos tres minutos de los escapados.
El trabajo estaba dando sus frutos pese al fuerte calor y al desgaste acumulado de la segunda semana. Todavía quedaban unos 70 kilómetros y podía ocurrir de todo, pero Movistar estaba consiguiendo mantener la carrera bajo control.
El Puerto de Granada, de 6,5 kilómetros al 6,2%, apareció a 44 kilómetros de la meta. Para entonces, la situación delante había cambiado considerablemente.
La fuga, reducida a diez corredores, apenas tenía 37 segundos de ventaja sobre el grupo perseguidor, que seguía intentando alcanzarles para disputar la victoria de etapa. Mientras tanto, el pelotón se encontraba a 4:45. Movistar seguía controlando.
En la subida volvió a aparecer Iván Romeo, que asumió responsabilidades en el grupo del líder y tiró del pelotón para mantener la situación estable. Después del enorme trabajo realizado en Velefique durante la etapa 12, el vallisoletano volvió a aportar en una jornada en la que la prioridad no era atacar ni buscar protagonismo, sino evitar cualquier problema alrededor de Enric.
El Puerto de Granada se coronó sin sobresaltos para el líder. Y eso, para Movistar Team, era una noticia excelente.
Con la subida superada, la carrera se rompió definitivamente por delante. Los corredores de la fuga comenzaron a atacar buscando la victoria de etapa y la tensión aumentó entre los escapados y el grupo perseguidor. Pero detrás se mantuvo la calma.
Movistar Team había hecho su trabajo y no necesitaba entrar en esa batalla. La victoria de etapa ya no era el objetivo del conjunto telefónico. Lo importante era que Enric Mas atravesara los últimos kilómetros sin sufrir ningún percance y pudiera afrontar la etapa 14 con su ventaja intacta.
Finalmente, Wout van Aert se hizo con la victoria de etapa, mientras que el grupo de Enric Mas cruzó la línea de meta a tres minutos del ganador.
Enric Mas llega sin perder tiempo antes de La Pandera
El líder del Movistar Team terminó la jornada sin perder tiempo respecto a ninguno de sus principales rivales. Después de haber aumentado su ventaja en Calar Alto, Enric Mas mantiene intacta su posición al frente de la Vuelta y llega a la etapa 14 en las mejores condiciones posibles.
| Corredor | Situación tras la etapa 13 |
| Enric Mas | Maillot rojo |
| Primož Roglič | Principal rival por la general |
| Felix Gall | Principal rival por la general |
| Oscar Onley | En la lucha por la general |
| Richard Carapaz | En la lucha por la general |
| Mattias Skjelmose | Intentó aprovechar la fuga |
No hubo ataques de Enric, ni movimientos espectaculares, ni una nueva exhibición como la del día anterior. Pero tampoco hacía falta. La etapa 13 fue un día de control.
Movistar Team decidió desde el principio que no merecía la pena gastar corredores intentando entrar en la fuga y, durante toda la jornada, mantuvo su atención puesta en el líder. La aparición de Skjelmose en la escapada obligó a elevar la vigilancia, pero el equipo respondió manteniendo la situación bajo control y evitando que el corredor de Lidl-Trek pudiera convertirse en una amenaza real para el maillot rojo.
Iván Romeo volvió a ser uno de los corredores importantes en ese trabajo, mientras que el resto del equipo cumplió con una misión mucho menos vistosa que la de la etapa anterior, pero igual de importante. Porque ahora llega La Pandera.
Después de Calar Alto, Enric Mas afronta otra de las grandes pruebas de esta
Vuelta a España 2026 como líder y con una ventaja reforzada sobre sus principales rivales. Y si la etapa 12 sirvió para demostrar que puede ganar tiempo en la montaña, la etapa 13 confirmó que Movistar Team también sabe controlar una carrera cuando lo que toca es defender. El sábado llegará el momento de volver a atacar.