Kobe Goossens se retiró del ciclismo profesional esta semana y, sin dilación, habló en público sobre su último año en el pelotón. Su balance no es el mejor: dibuja a Intermarché - Wanty como poco justa, con falta de comunicación y sin calendario de competición, un desenlace áspero para una carrera cuyos mejores momentos llegaron con el equipo belga. Y es que el nuevo
Lotto Intermarché ha dejado a muchos en paro y hecho daño de muchas maneras: la UCI, como siempre calladita sin decir nada y sin hablar del derecho de los ciclistas.
“He descubierto una especie de defecto genético, y eso dificulta volver al 100%”, explicó a
Sporza. El corredor, de 29 años, encuentra así una explicación a su bajón de rendimiento en las últimas temporadas. Sin ser nunca una gran estrella, dejó momentos para el recuerdo, con un sólido paso sub-23 que incluyó la general del Tour du Jura.
Sobre todo, sus dos victorias consecutivas en la
Challenge Mallorca 2023, que confirmaron su despegue como escalador. Después mantuvo presencia: 13.º en París-Niza poco después y sexto en Eschborn-Frankfurt 2024. Sin embargo, los resultados se fueron diluyendo y en 2025 apenas sumó 19 días de competición.
Luego, como muchos ciclistas de Intermarché - Wanty, su carrera quedó en el limbo. Numerosos corredores señalaron que el equipo les aseguró un contrato, algo que nunca fue una certeza. A Goossens le comunicaron muy tarde que no tenía sitio en la fusión Lotto-Intermarché, como a otros, lo que lastró sus opciones de permanecer en el pelotón.
Es uno de los seis ciclistas que ya se han retirado desde entonces.
“Doce corredores fueron avisados muy tarde de que debían buscar otro equipo, y eso significa que ahora pueden quedarse sin contrato o con uno peor. Creo que habría hecho falta una comunicación mejor y más abierta”.
Goossens, sin opción de despedirse en carrera
Además, los problemas personales de Goossens con la estructura dejan aún peor imagen de la gestión. Su última carrera como profesional fue en junio, en la Heistse Pijl, aunque él no lo sabía. En lo que restaba de temporada no fue seleccionado para ninguna prueba y vio truncado su adiós cuando lo apartaron de Il Lombardia, la carrera que quería para su despedida.
Kobe Goosens, ciclista del equipo Intermarché ya retirado
“Pedí dos meses más para poder correr, pero no me lo concedieron. Al final, me seleccionaron para Il Lombardia. Mis padres, mi familia, todos habían reservado sus billetes, y entonces la dirección decidió no alinearme”, revela. “Eso hace que el final sea amargo”.