Mikel Landa ha vuelto a ganar una etapa de la
Vuelta a España 11 años después de su último triunfo en la carrera. El ciclista vasco ha protagonizado una de las grandes historias de esta edición después de superar una temporada especialmente complicada por sus problemas físicos y encontrar en la penúltima etapa la recompensa que llevaba tanto tiempo persiguiendo.
La victoria supone un momento especialmente emocionante para Landa, que ha tenido que atravesar meses muy difíciles. Lejos de su mejor nivel durante buena parte de la temporada, el corredor del Soudal Quick-Step llegaba a esta Vuelta con la necesidad de recuperar sensaciones y demostrar que todavía podía volver a disfrutar de una jornada como la que ha vivido este sábado.
Y lo ha conseguido cuando apenas quedaba una oportunidad. La penúltima etapa de la Vuelta era la última gran ocasión para buscar el triunfo y Landa no la ha desaprovechado. Después de una carrera en la que ha sufrido más de lo esperado, el vasco ha podido finalmente levantar los brazos y reencontrarse con una victoria en la ronda española.
"Me siento muy feliz, es algo que venía persiguiendo desde hacía mucho tiempo y finalmente he vuelto a ganar", explicó Landa después de cruzar la línea de meta. Sus palabras reflejan la dimensión de un triunfo que va mucho más allá del resultado deportivo.
El ciclista vasco reconoció abiertamente el duro camino que ha tenido que recorrer durante los últimos meses. "Estoy emocionado, ha sido una temporada muy dura, una Vuelta muy dura para mí y hoy era la última oportunidad y la he conseguido", señaló.
Una victoria con un significado especial
Landa llevaba 11 años sin ganar una etapa de la
Vuelta a España, desde aquella victoria que consiguió en
2015. Desde entonces, el corredor vasco ha vivido numerosos momentos importantes en su carrera, incluyendo grandes actuaciones en las tres grandes vueltas, pero el triunfo de etapa en la ronda española se le había resistido durante más de una década.
Por eso, esta victoria tiene un valor especial. No solo rompe una larga sequía de triunfos en la Vuelta, sino que llega después de una temporada en la que los problemas físicos habían condicionado enormemente sus posibilidades.
El propio Landa ha reconocido que llevaba mucho tiempo persiguiendo un momento como este. La oportunidad apareció en la penúltima jornada y el corredor del Soudal Quick-Step respondió. En un año en el que las cosas no habían salido como esperaba, la Vuelta le ha permitido encontrar finalmente una recompensa.
"Es algo que venía persiguiendo desde hacía mucho tiempo", insistió el vasco. Una frase que resume perfectamente el significado de su triunfo.