La temporada de
Mikel Landa ha estado marcada por un contratiempo importante y él mismo lo reconoce antes de afrontar la última etapa de alta montaña en la
Vuelta a Suiza 2026. La estrella de
Soudal Quick-Step será el líder del equipo para el próximo
Tour de Francia, pero las cosas no han ido según lo esperado.
Preguntado en
Cycling Pro Net por cómo llega al tramo decisivo del año tras su caída en Itzulia y cómo se encuentra de cara al Tour, el corredor es claro en su diagnóstico en la
carrera helvética: “No ha sido una vuelta fácil, todavía siento algo de dolor, pero estoy contento con mi estado de forma y veremos cómo termina hoy”.
Unas palabras que reflejan tanto la cautela como la intención de seguir compitiendo pese a no estar al cien por cien.
En plena semana de competición, Landa analiza su estado de forma sin grandes exageraciones, pero con sinceridad sobre lo que le falta todavía en este punto de la temporada. “No estoy mal, pero siento que me falta un poco de competición en las piernas”, admite, dejando entrever que el ritmo competitivo aún no es el óptimo tras su proceso de recuperación.
La etapa final de la Vuelta a Suiza, marcada por el terreno de alta montaña, aparece como una última oportunidad para medir sensaciones en carrera. Landa afronta el día sin perder de vista sus limitaciones actuales, pero con la voluntad de cerrar la semana de la mejor manera posible en una jornada clave para la clasificación general.
Mikel Landa, estrella de Soudal Quick-Step
El Tour de Francia, gran objetivo del año
Más allá de Suiza, el foco de la temporada está puesto en el Tour de Francia, donde Mikel Landa asumirá un rol protagonista dentro de Soudal Quick-Step. El corredor será el líder del equipo para la clasificación general tras la salida de Remco Evenepoel rumbo a Red Bull - BORA - hansgrohe en el pasado invierno, un cambio estructural que sitúa al vasco como referencia para la ronda francesa.