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Trofeo Calvia 2026 inauguró la Challenge Mallorca con un resultado muy destacado:
Antonio Morgado ganó en el día de su cumpleaños. El portugués le dio al
UAE Team Emirates XRG un nuevo triunfo después de batir en un esprint cara a cara a
Héctor Álvarez, la joven promesa del ciclismo español.
Ganar una carrera es especial en cualquier momento de la temporada.
Hacerlo el día de tu cumpleaños, en condiciones brutales, lo convierte en algo completamente distinto. Esa fue la realidad para Morgado, calculando su sprint a la perfección desde un grupo delantero reducido después de una jornada marcada por la lluvia, la escalada y las sucesivas selecciones.
“Hoy es un día especial”,
dijo Morgado después a Cycling Pro Net. “Me alegra darme este regalo”.
El
Trofeo Calvia quedó condicionado desde el inicio por la lluvia intensa y una conducción prudente, con equipos reacios a asumir riesgos en las resbaladizas carreteras mallorquinas. Esa contención derivó poco a poco en desgaste a medida que se acumulaban los puertos, afinando el pelotón y permitiendo que una fuga cobrara fe antes de que la fase decisiva se desatara en el tramo final.
Para Morgado, las condiciones nunca fueron un problema. “Con este tiempo, sabía que me iba a encontrar bien”, explicó. “Este es mi tipo de clima”.
Antonio Morgado derrotó a Héctor Álvarez en el Trofeo Calvia 2026
Esperar el momento adecuado
En lugar de forzar la carrera una y otra vez, Morgado corrió con paciencia a medida que avanzaba el día. Contrastó su enfoque con temporadas anteriores, cuando la ambición a veces afloraba demasiado pronto. “El año pasado lo intenté muchas veces”, dijo. “Este año sabía que solo necesitaba intentarlo una vez y marcharme. Me mantuve activo en el grupo, y cuando tuve que atacar, ataqué”.
Ese juicio resultó decisivo cuando la vacilación por detrás permitió que un pequeño grupo se destacara del pelotón. Cuando la ventaja amenazaba con ser peligrosa, Morgado entendió que ya no podía esperar a los demás. “Empecé a sentir que quizá en el grupo no teníamos la fuerza para cerrar el hueco”, dijo. “Así que tenía que hacer algo”.
Su movimiento le llevó a un grupo cabecero selecto que acabaría decidiendo la carrera. A partir de ahí, el desenlace lo marcaron menos la velocidad pura que el timing, la sangre fría y el cansancio.
Los últimos kilómetros fueron tensos, sin un favorito claro. Morgado tenía muy presente el peligro de Hector Alvarez, uno de los más fuertes a su lado al frente. “Sé que es súper fuerte”, dijo Morgado. “Es como un pistard, y esprinta muy bien. Estaba al cincuenta por ciento”.
Cuando llegó el sprint, Morgado lo interpretó mejor, lanzando en el momento exacto para sellar la victoria y culminar una actuación de confirmación.
Con solo 22 años, el portugués celebró su cumpleaños con un triunfo labrado a base de paciencia y precisión en condiciones exigentes, subrayando su creciente confianza e inteligencia competitiva en este inicio de temporada.