Enric Mas afrontó
la llegada a Peñas Blancas con la tranquilidad de quien sabe que cada día que pasa está un poco más cerca de cumplir un objetivo que, hace apenas unas semanas, parecía mucho más lejano. El ciclista del
Movistar Team volvió a defender con solvencia el maillot rojo en una jornada especialmente exigente y, aunque no pudo rematar con una victoria de etapa, salió reforzado de una de las últimas grandes batallas antes de Granada.
"Una buena etapa y un poquito más cerca de ser objetivo del maillot rojo, que era una etapa. Es muy dura, pero te ves un poquito más cerca", explicó Mas
en declaraciones a RTVE tras cruzar la línea de meta. El balear reconoció que la dureza de la Vuelta y la dificultad de ganar una etapa hacen que el paso de los días tenga también un valor especial en su lucha por la general.
"Ya veis lo complicado que es ganar una etapa y sí, bueno, es un día menos. Nos quedan dos y poco a poco, ya llevamos muchos días con el maillot. La verdad que lo estamos disfrutando y vamos a por mañana", señaló el líder del Movistar Team, consciente de que cada jornada superada reduce el margen de maniobra de sus rivales y acerca el desenlace de la carrera.
La seguridad mostrada por Mas durante la etapa fue una de las imágenes más destacadas. No solo respondió con solvencia en la ascensión final a Peñas Blancas, sino que también estuvo atento durante la primera parte de la jornada, cuando Richard Carapaz y Primož Roglič protagonizaron diferentes movimientos. Desde fuera, el líder transmitía control absoluto de la situación, una sensación que el propio corredor confirmó después de la llegada.
"Sí, sí, era la misma que yo, que bueno, la que he descrito ahora. Así que nada, contentos", explicó Mas al ser preguntado por esa percepción desde dentro del pelotón. Una respuesta breve, pero significativa, sobre el control que mantuvo durante una jornada en la que cualquier error podía haber provocado cambios importantes en la clasificación general.
El valor de un equipo
Buena parte de esa tranquilidad tuvo que ver también con el trabajo de sus compañeros. Jorge Arcas realizó un esfuerzo importante para regresar al grupo después de quedarse descolgado en uno de los momentos más complicados, mientras Movistar Team se mantuvo alrededor de su líder durante buena parte de la etapa.
Mas quiso poner en valor ese trabajo colectivo. "Pues ya ves, ¿no?, lo importante que es un equipo. Ya habéis visto lo que han hecho hoy y nada, nos queda un día más de concentración y después ya llega el día de Granada", destacó el balear.
Ese "día más" será precisamente la siguiente jornada, una de las grandes citas de esta
Vuelta a España. Mas sabe que el maillot rojo estará sometido a su prueba definitiva antes del final, pero también que llega a ella después de haber superado una nueva jornada de montaña sin perder tiempo.
Por eso, cuando fue preguntado sobre si el día siguiente podía ser el más importante de toda su carrera deportiva, el líder no quiso concederse todavía ese título. "Bueno, es un día importante durante la trayectoria de mi carrera y puede ser, puede ser que sí", respondió con prudencia.
La Vuelta entra así en su tramo decisivo con Enric Mas todavía vestido de rojo y con un equipo que ha demostrado estar dispuesto a defenderlo hasta el último kilómetro. Después de Peñas Blancas, solo queda afrontar el último gran desafío de Granada.