Tadej Pogacar apunta a cerrar otro
Tour de Francia para el recuerdo, pero todo indica que su presencia en los tradicionales criteriums posteriores a la Grande Boucle será muy complicada. Los organizadores de algunas de las pruebas de exhibición más prestigiosas de Bélgica y Países Bajos consideran inasumible el coste que supondría contratar al esloveno.
Según informan medios belgas y neerlandeses, la tarifa de salida de
Pogacar rondaría los 100.000 euros, una cantidad que varios organizadores no están dispuestos a asumir debido al elevado riesgo económico que implicaría.
Uno de los casos más claros es el del criterium de Aalst, una de las citas más emblemáticas del calendario posterior al Tour. Su organizador, Renno Roelandt, explicó al diario Het Nieuwsblad que el presupuesto del evento no permite afrontar una inversión de ese nivel.
«Sencillamente no podemos permitírnoslo. Como organizadores de un criterium gratuito, no podemos asumir la cantidad que pide. El riesgo financiero es demasiado grande», aseguró.
Roelandt reconoce que otros organizadores podrían intentar hacerse con los servicios del vigente campeón del Tour, aunque recuerda que, para un corredor del nivel de Pogačar, el dinero que ofrecen estas exhibiciones apenas supone un incentivo.
Mientras tanto, en Aalst confían en poder contar con Remco Evenepoel como principal atractivo de la prueba, manteniendo así el interés del público belga.
Boxmeer tampoco espera la presencia de Pogacar
El mismo escenario se vive en el tradicional Daags na de Tour de Boxmeer, en los Países Bajos. Su organizador, Pierre Hermans, tampoco cree que Pogačar participe este año, aunque señala que el aspecto económico no es el único factor que influye en la decisión.
«Para ser sincero, no espero que Pogačar venga por varias razones», afirmó al Algemeen Dagblad.
Tadej Pogacar, estrella del Tour de Francia 2026
Hermans recordó que la planificación del UAE Team Emirates-XRG tiene un peso determinante en este tipo de decisiones. Además del equipo, también entran en juego aspectos relacionados con la recuperación del corredor, la preparación para los siguientes objetivos de la temporada o incluso decisiones personales.
«El director del equipo tiene voz y voto. Su esposa también. Quizá necesite hacer un campamento de entrenamiento en altitud. Nunca se tiene todo bajo control», explicó.
Más allá del elevado caché que ha alcanzado el esloveno tras dominar el ciclismo mundial en los últimos años, todo apunta a que su calendario seguirá estando marcado por los grandes objetivos deportivos antes que por las tradicionales exhibiciones posteriores al Tour.
Con citas como el Mundial o una posible participación en la Vuelta a España todavía sobre la mesa, Pogačar parece dispuesto a priorizar la recuperación y la preparación específica antes que disputar criteriums, aunque estos continúan siendo una tradición muy arraigada en Bélgica y los Países Bajos.