La décima etapa del
Tour de Francia no solo reforzó el dominio de
Tadej Pogacar, sino que también abrió un debate inesperado sobre el estado de
Jonas Vingegaard.
En el último episodio de
The Move,
Lance Armstrong, Bradley Wiggins, George Hincapie y Spencer Martin analizaron la situación del danés después de una jornada en la que volvió a perder tiempo con el campeón del mundo. Más allá de las diferencias en la clasificación general, fueron las imágenes del corredor de Visma-Lease a Bike cruzando la meta y las informaciones aparecidas durante el día de descanso sobre una posible retirada las que monopolizaron la conversación.
Armstrong fue el primero en expresar su preocupación. El estadounidense reconoció que las imágenes del rostro de Vingegaard le llamaron mucho más la atención que los segundos cedidos sobre Pogacar y admitió que las noticias publicadas durante el día de descanso cambiaron completamente su forma de interpretar lo ocurrido.
"Perdió tiempo, pero también vimos su cara", explicó. "Parecía derrotado". Para el texano, la retransmisión ofreció un plano muy revelador del danés cruzando la línea de meta, una imagen que le hizo pensar inmediatamente en las declaraciones sobre las dudas que habría tenido acerca de continuar compitiendo al máximo nivel.
Bradley Wiggins compartió esa sensación y recordó que ya había detectado un cambio importante en la actitud del dos veces ganador del Tour durante los primeros días de carrera. El británico aseguró que incluso cuando Vingegaard terminó segundo en la edición anterior siempre transmitía la sensación de creer que todavía podía darle la vuelta a la situación.
"El año pasado seguía pensando en cómo podía ganar el Tour", recordó Wiggins. "Incluso cuando volvía de la lesión, daba la impresión de que aún tenía un plan". En cambio, considera que la imagen mostrada tras la décima etapa fue completamente distinta y reconoce que le resulta "una pena" ver así a "un gran campeón".
"Ya están corriendo por la segunda plaza"
Spencer Martin fue un paso más allá al analizar el desarrollo táctico de la etapa. En su opinión, la actitud de Visma-Lease a Bike demuestra que el equipo ya ha asumido que Pogacar está un peldaño por encima del resto del pelotón.
Nadie puede con Pogaar en el Tour de Francia
"Están corriendo por la segunda plaza", afirmó durante el debate.
El analista estadounidense explicó que, en otras ediciones del Tour, cuando el equipo del líder comenzaba a perder gregarios en la última ascensión, los rivales aprovechaban ese momento para lanzar ataques. Sin embargo, en esta ocasión ocurrió todo lo contrario. UAE Team Emirates-XRG fue perdiendo compañeros, redujo el ritmo y, cuando Pogacar atacó, nadie intentó seguir su rueda.
"No reaccionan. Simplemente intentan mantenerlo cerca", resumió Martin, convencido de que el comportamiento del grupo demuestra que los aspirantes al podio ya no creen realmente que puedan derrotar al esloveno.
Armstrong coincidió con ese diagnóstico y utilizó una comparación muy gráfica para describir el estado de Vingegaard tras la etapa.
"Parece un muñeco hinchable al que le han quitado el aire", comentó. El estadounidense se mostró sorprendido por la facilidad con la que el danés cedió tiempo en la última rampa y cree que esa debilidad puede cambiar por completo la lucha por el podio.
Pogacar cambia las reglas del Tour
El debate también sirvió para analizar el momento en el que Pogacar decidió lanzar el ataque definitivo. Armstrong explicó que, según la información conocida posteriormente, el esloveno no podía escuchar las órdenes del coche del equipo por un problema con la radio, por lo que el movimiento fue completamente suyo.
"Esa decisión fue totalmente suya", aseguró.
Para el estadounidense, Pogacar interpretó perfectamente la situación cuando vio a Visma colocarse al frente del grupo sin aumentar realmente el ritmo. "Olfateó la sangre", afirmó Armstrong. "Pensó: 'Voy a imponer mi ritmo y ya está'".
El propio Armstrong explicó que ese tipo de decisiones reflejan la enorme confianza con la que corre el líder de UAE Team Emirates-XRG. En su opinión, todos los grandes campeones necesitan un punto importante de ego para conquistar el Tour, y Pogacar no es una excepción.
¿Quién manda realmente en UAE?
Uno de los momentos más interesantes del episodio llegó cuando surgió el debate sobre quién toma realmente las decisiones dentro de UAE Team Emirates-XRG.
Armstrong recordó que durante muchos años existió la creencia de que él mismo dirigía la estrategia de su equipo desde la bicicleta y aprovechó para desmontar ese mito.
"Nunca fue así", explicó.
El estadounidense recordó la relación que mantenía con Johan Bruyneel durante sus años de dominio en el Tour. Aunque ambos debatían constantemente la estrategia, dejó claro que la última palabra siempre pertenecía al director deportivo.
"Si había un desacuerdo, la decisión final era suya. Él era el jefe", afirmó.
Evenepoel divide opiniones
El programa también recuperó el debate sobre la actuación de Remco Evenepoel durante la etapa, especialmente después de su aceleración final tras haber sufrido previamente para seguir el ritmo de los mejores.
Spencer Martin defendió la maniobra del belga y cree que, después de enlazar de nuevo con el grupo, tenía sentido intentar terminar con buenas sensaciones.
"¿Por qué no acabar con una nota positiva?", argumentó.
Sin embargo, Armstrong se mostró mucho más crítico. Aunque reconoció el mérito de recuperar el contacto tras el descenso, considera que el ataque final no cambiaba realmente la lectura de la etapa.
"Tengo un problema con eso", confesó. Para el estadounidense, la imagen que deja un corredor después de haber sido descolgado pesa mucho más que un esprint en los últimos metros.
Remco Evenepoel, en el Tour de Francia
La batalla por el maillot verde
Otro de los temas tratados fue la clasificación por puntos, donde Mads Pedersen continúa al frente.
Los integrantes de The Move analizaron la estrategia de Lidl-Trek durante las primeras jornadas y debatieron si el equipo está obteniendo el máximo rendimiento posible en los esprints intermedios.
Spencer Martin recordó que, aunque Pedersen sigue ampliando ligeramente la ventaja sobre Biniam Girmay, la diferencia todavía no resulta definitiva y podría cambiar rápidamente cuando lleguen más etapas favorables para los velocistas puros.
George Hincapie añadió que también hay que tener en cuenta el enorme desgaste que están acumulando corredores como Tim Merlier.
"Lo están pasando fatal", comentó al recordar que el belga empieza a quedarse cortado prácticamente desde el inicio de las etapas más exigentes, aunque destacó el extraordinario trabajo de sus compañeros para mantenerle dentro del control de tiempo.
Armstrong todavía deja una puerta abierta
Pese al dominio absoluto de Pogacar, Armstrong se negó a dar el Tour completamente por sentenciado.
El estadounidense reconoció que el esloveno parece el mejor corredor que ha visto nunca, pero recordó que todavía quedan diez días de competición y que una gran vuelta puede cambiar muy deprisa.
"Solo hace falta un mal día", advirtió.
Eso sí, cuando el resto de participantes intentó responder quién aprovecharía un hipotético tropiezo del líder de UAE, las dudas fueron evidentes. Wiggins siguió confiando en Vingegaard por su historial en las terceras semanas, mientras Martin apuntó el nombre de Paul Seixas como uno de los corredores a vigilar. Pero todos coincidieron en una idea que resume perfectamente el momento del Tour: hoy por hoy, el único corredor capaz de derrotar a Pogacar parece ser el propio Pogacar.