Apenas ha comenzado la alta montaña y en
Movistar Team ya miran hacia
Einer Rubio como una de sus grandes esperanzas para cambiar el rumbo del
Tour de Francia 2026. El colombiano ha sobrevivido sin sobresaltos a la nerviosa primera mitad de la carrera y espera que el tríptico montañoso de este fin de semana le permita volver a mostrar la versión que le ha convertido en uno de los escaladores más fiables del pelotón.
"Tratando de pasar los días sin ninguna complicación", explicaba Rubio a
Marca antes de la llegada de las grandes cumbres. Una frase sencilla, pero que resume a la perfección la estrategia del equipo español durante estos primeros once días: minimizar pérdidas y llegar con las mejores piernas posibles a las jornadas decisivas.
Porque el Tour, como reconoce el propio corredor de Chíquiza, no da tregua. "Claro está que el ritmo del Tour es el ritmo del Tour. Estrés, calor, entre muchos factores. Pero ya sabíamos que eso iba a suceder". Pese a ello, el balance es positivo. "Estamos ya llegando a estos días importantes y espero estar muy bien".
Las sensaciones físicas acompañan y eso invita al optimismo en Movistar. Sin grandes opciones en la clasificación general y después de un inicio de carrera discreto, el equipo telefónico necesita una actuación destacada en la montaña. Y ahí el nombre de Einer Rubio aparece marcado en rojo.
El colombiano no esconde que la pelea por las etapas estará condicionada por la batalla entre los grandes favoritos. "La verdad está un poco complicado porque dependiendo de si ellos quieren la etapa, si quieren pelearse para la general...", reflexiona. En otras palabras, todo dependerá de los planes de Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y compañía.
Pero eso no significa que renuncie a nada. "Nosotros no perdemos de vista el objetivo con el que venimos y vamos a darlo todo", asegura con determinación.
Un fin de semana lleno de oportunuidades
La primera llegará este viernes entre Dole y Belfort, una larga etapa de 205 kilómetros que culmina con el histórico ascenso al Ballon d'Alsace. Un terreno ideal para las escapadas y donde Rubio podría buscar un movimiento lejano.
El sábado llega la auténtica fiesta de la montaña. La etapa entre Mulhouse y Le Markstein incluye el Grand Ballon y, sobre todo, la exigente subida a La Haya, con 11,2 kilómetros al 7,3 %. Un recorrido diseñado para escaladores puros y posiblemente la mejor ocasión para que el colombiano se infiltre en una fuga de calidad.
El domingo, en cambio, el escenario cambia por completo. El final en Plateau de Solaison, tras la durísima subida a la Croisette y los 11,3 kilómetros al 9,1 % del ascenso definitivo, promete una batalla sin cuartel entre los hombres de la general.
Sea en una escapada o aprovechando un día de marcajes entre los favoritos, Movistar necesita un golpe de efecto. Y a las puertas de la montaña, todas las miradas del equipo español apuntan hacia Einer Rubio.