Il Lombardia 2026, que celebrará el próximo 10 de octubre su 120.ª edición, presenta un recorrido de 239 kilómetros entre
Bergamo y Como, con nueve ascensiones puntuables y unos 4.600 metros de desnivel positivo.
Remco Evenepoel e
Isaac del Toro, grandes favoritos.
Enric Mas y
Juan Ayuso, los españole a tener en cuenta
El
perfil que aportas permite apreciar muy bien la característica fundamental de esta edición: la carrera no concentra toda su dificultad en una única montaña, sino que construye el desgaste desde los primeros kilómetros para llegar a Como con las piernas muy castigadas.
A primera vista, el perfil puede engañar. La línea de salida está situada a unos 255 metros de altitud en Bergamo, mientras que la llegada en Como se encuentra aproximadamente a 201 metros. Sin embargo, esa diferencia entre salida y llegada no tiene ninguna relación con la verdadera dureza de la carrera: entre ambas ciudades se acumulan 4.600 metros de desnivel positivo.
El perfil que muestras refleja perfectamente esa paradoja. La línea verde parece una sucesión continua de dientes de sierra, con muy pocos kilómetros realmente cómodos. La organización ha diseñado una primera mitad especialmente exigente en las carreteras de las Prealpes bergamascas, antes de introducir al pelotón en el tramo clásico del Lago de Como. La secuencia de ascensiones es:
| Puerto / localidad | Altitud |
| Bocche di Gavarno / Colle dei Pasta | 413 m |
| Selvino | 947 m |
| Colle di Berbenno | 637 m |
| Valpiana | 989 m |
| Giovenzana / Colle Brianza | 670 m |
| Madonna del Ghisallo | 758 m |
| San Fermo della Battaglia | 397 m |
| Civiglio | 614 m |
| San Fermo della Battaglia | 397 m |
Perfil Il Lombardia 2026
Perfil Il Lombardia 2026: Bergamo - Como (239 kilómetros)
Previa y favoritos de Il Lombardia 2026
Remco Evenepoel llega a Il Lombardia como el hombre al que todos mirarán. El corredor de Red Bull-BORA-hansgrohe encabeza la clasificación de puntos con una ventaja considerable sobre sus principales perseguidores y reúne argumentos para aspirar a la victoria en uno de los grandes objetivos del tramo final del calendario.
El belga tendrá que confirmar esa condición sobre la carretera, en una prueba en la que la selección natural de los más fuertes y la capacidad para resolver los momentos decisivos pueden marcar diferencias. Su posición como principal favorito no le garantiza nada, pero sí lo coloca como la referencia a la que deberán responder sus rivales.
Isaac del Toro y Paul Seixas, las grandes alternativas
Isaac del Toro es el primer aspirante a discutirle el favoritismo a Evenepoel. El mexicano de UAE Team Emirates-XRG ocupa la segunda posición de la clasificación de puntos, con 3.050, y afronta Il Lombardia como uno de los nombres más destacados del cartel. Su presencia convierte al equipo emiratí en una de las estructuras a seguir, especialmente por la posibilidad de contar también con Brandon McNulty.
La otra gran alternativa es Paul Seixas. El francés de Decathlon CMA CGM Team suma 2.291 puntos y se ha situado entre los corredores más destacados de la temporada. Su candidatura añade un tercer nombre a la lucha por el protagonismo y abre la puerta a una carrera en la que los jóvenes talentos pueden medirse a una referencia consolidada como Evenepoel.
Del Toro y Seixas parten, por tanto, como los principales rivales del belga. Ambos tienen la oportunidad de convertir su rendimiento de la temporada en un resultado de primer nivel en el último Monumento del año.
Enric Mas y Juan Ayuso, outsiders españoles
España contará con dos nombres especialmente interesantes para seguir durante la carrera. Enric Mas, corredor del Movistar Team, aparece como una alternativa para buscar un resultado destacado sin cargar con la presión de los principales favoritos. El balear ocupa la decimonovena posición de la clasificación de puntos facilitada, con 850, y tendrá la oportunidad de cerrar la temporada con una actuación importante.
Su condición de outsider le permite entrar en la pelea sin figurar en el primer escalón de candidatos. Para aspirar a algo más, tendrá que encontrar la manera de mantenerse entre los mejores cuando la carrera se seleccione y aprovechar sus opciones si se presenta la oportunidad.
Juan Ayuso también merece atención. El español, ahora en las filas de Lidl-Trek, suma 917 puntos y figura en la decimoquinta posición de la clasificación. Aunque parte por detrás de Evenepoel, Del Toro y Seixas en la consideración
previa, su nombre obliga a incluirlo entre los corredores que pueden alterar los pronósticos.
Los dos españoles afrontan así una carrera en la que tendrán que medirse a una nómina de aspirantes de mucho nivel. No parten como favoritos principales, pero sí como outsiders capaces de buscar un puesto destacado si encuentran las condiciones adecuadas.
Ojo con Tom Pidcock y Lenny Martinez
Entre los corredores que pueden romper los pronósticos destacan Tom Pidcock y Lenny Martinez. El británico de Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team ocupa la cuarta posición de la clasificación de puntos, con 1.814, y se sitúa justo por detrás del trío que encabeza la lista. Su presencia entre los candidatos añade una alternativa que conviene no perder de vista.
Pidcock es uno de esos nombres que pueden convertir una carrera abierta en una oportunidad para sorprender a los favoritos. Aunque no figura en el primer escalón del pronóstico, sus números durante la temporada lo colocan entre los corredores más destacados de la lista.
Lenny Martinez, por su parte, ocupa la sexta posición con 1.535 puntos y defenderá los intereses de Bahrain Victorious. El francés aparece cerca de Tobias Halland Johannessen en la clasificación y por delante de otros nombres relevantes del pelotón. Su candidatura merece atención en una carrera que reúne a varios corredores con capacidad para discutir el protagonismo a los grandes favoritos.
También conviene seguir a Christian Scaroni, Giulio Pellizzari y Florian Lipowitz. Los tres aparecen entre los diez primeros de la clasificación de puntos facilitada, con Pellizzari y Lipowitz como compañeros de Evenepoel en Red Bull-BORA-hansgrohe. Esa profundidad de equipo puede convertirse en un factor interesante a medida que avance la prueba.
Una carrera con más candidatos que el podio de favoritos
La previa de Il Lombardia 2026 tiene un nombre propio: Remco Evenepoel. El belga parte como la principal referencia, con Isaac del Toro y Paul Seixas como las alternativas más destacadas. Sin embargo, la lista de aspirantes no termina ahí.
Tom Pidcock y Lenny Martinez son dos nombres a vigilar, mientras que Enric Mas y Juan Ayuso representan las principales opciones españolas para tratar de sorprender. A ellos se suman corredores como Tobias Halland Johannessen, Christian Scaroni, Giulio Pellizzari, Florian Lipowitz y Primoz Roglic, que también figuran entre los nombres relevantes de la clasificación.
Il Lombardia decidirá quién consigue transformar sus credenciales en un resultado decisivo. Los puntos acumulados durante el año permiten dibujar una primera jerarquía, pero el último Monumento de la temporada será el encargado de dictar sentencia.
Predicción Il Lombardia 2026
⭐⭐⭐ Remco Evenepoel
⭐⭐ Isaac del Toro, Paul Seixas
⭐ Tom Pidcock, Lenny Martinez, Enric Mas, Juan Ayuso
1. La primera trampa: Bergamo y las Prealpes
Los primeros kilómetros ofrecen un breve respiro, pero la tranquilidad dura poco. El pelotón se dirige hacia Val Seriana y comienza la primera sucesión de ascensiones.
La Bocche di Gavarno, que en el perfil aparece con su cota de 413 metros, es la primera señal de que el día va a ser diferente. No es la montaña que vaya a seleccionar definitivamente la carrera, pero sí introduce inmediatamente un elemento de desgaste.
Después llega Selvino, una de las primeras grandes dificultades del día. El perfil muestra cómo la carretera asciende hasta los 947 metros, convirtiéndose en la primera subida realmente importante del recorrido.
Aquí aparece uno de los elementos que define al Lombardia 2026: la dureza está distribuida. Los corredores no tienen que esperar a los últimos 50 kilómetros para empezar a pagar el esfuerzo.
La propia organización describe esta parte como una sucesión de ascensiones por las Prealpes alrededor de Bergamo, antes de continuar hacia Berbenno y Valpiana.
El efecto de la sucesión
Más que una ascensión aislada, lo importante es lo que sucede entre ellas. Cada descenso sirve para recuperar parcialmente, pero también para aumentar la velocidad, obligar a gastar energía y colocar a los equipos.
Por eso, el inicio puede tener una importancia mayor de la que sugiere la distancia hasta Como. Un corredor que llegue a la parte decisiva con demasiados kilómetros de esfuerzo acumulado puede encontrarse sin capacidad para responder cuando aparezcan las rampas finales.
2. Berbenno y Valpiana: la primera gran zona de desgaste
Después de Selvino aparece el Colle di Berbenno, y posteriormente Valpiana, cuya cota indicada en el perfil ronda los 989 metros, la mayor altitud de todo el recorrido. Es una característica interesante del Lombardia 2026: la cima más alta de la carrera está muy lejos de la llegada.
Esto significa que la carrera no está diseñada para que la montaña más alta sea necesariamente la decisiva. Al contrario, la función de estas ascensiones es acumular fatiga.
El pelotón llegará posteriormente a la zona de Brianza y afrontará la subida por Giovenzana, antes de descender hacia Lecco. La organización considera esta primera secuencia de ascensiones como uno de los grandes bloques montañosos del recorrido.
Y ahí está una de las claves para interpretar el perfil: la dificultad del Lombardia no debe medirse únicamente por la pendiente de cada puerto, sino por la suma de todos ellos.
Tadej Pogacar, múltiple ganador de Il Lombardia
3. Giovenzana: el puente hacia el Lombardia clásico
Tras las montañas bergamascas, el recorrido entra en la Alta Brianza y afronta el lado de Giovenzana del Colle Brianza.
En el perfil aparece alrededor del kilómetro 136 y con una cota próxima a los 670 metros.
Es una subida que cumple una función estratégica muy interesante. No es todavía el Ghisallo ni el final de Como, pero llega después de una larga sucesión de ascensos y antes de entrar en una fase completamente diferente de la carrera.
Tras la bajada hacia Lecco, el recorrido alcanza el Lago de Como. Y aquí empieza el Lombardia que todos conocemos.
4. Ghisallo: la montaña histórica llega después de más de 160 kilómetros
El paso por el Lago de Como conduce al pelotón desde Lecco hasta Bellagio, donde comienza la ascensión a la Madonna del Ghisallo.
En el perfil aparece alrededor del kilómetro 178, con una cota de 758 metros. La organización señala rampas de hasta el 14%, aunque la carretera es relativamente ancha y cuenta con numerosos tornantes.
Su posición en el recorrido es fundamental. El Ghisallo no aparece al principio, sino cuando ya se han superado más de 160 kilómetros y varias montañas. Por tanto, su dificultad real dependerá mucho más de las piernas que de los números oficiales de la subida.
Además, después llega una bajada muy rápida, con largos tramos rectos. La organización destaca expresamente esta característica antes de continuar hacia Como.
Esto introduce un elemento táctico adicional: después de una subida dura no llega inmediatamente otra ascensión, sino una fase en la que la posición, la velocidad y la capacidad de recuperar adquieren mucha importancia.
5. La gran novedad estratégica: el circuito final de 22 kilómetros
Aquí está probablemente el elemento más interesante del perfil de 2026. Al llegar a Como, la carrera no termina inmediatamente. Los corredores entran en un circuito final de 22 kilómetros que contiene:
San Fermo → Como → Civiglio → Como → San Fermo → llegada.
La organización confirma que San Fermo se asciende una primera vez, después se baja hacia Como, se pasa por la línea de meta y, aproximadamente un kilómetro después, comienza Civiglio. Tras su descenso, el pelotón vuelve a cruzar Como para afrontar por segunda vez San Fermo.
Esto modifica considerablemente la lectura tradicional del final. No estamos ante una única subida final seguida de una larga bajada. Tenemos tres ascensiones en un espacio muy reducido.
6. San Fermo: la primera pasada sirve como aviso
La primera ascensión a San Fermo della Battaglia alcanza los 397 metros. Sobre el papel, su altitud parece modesta comparada con Selvino o Valpiana. Pero eso es precisamente lo que puede resultar engañoso. En este momento los corredores llevan aproximadamente 220 kilómetros de carrera.
Por tanto, una subida de 397 metros puede tener un efecto muy diferente al que tendría una ascensión de la misma altura al principio de la prueba.
Después de San Fermo se baja hacia Como y se pasa por la línea de meta. Pero no se termina la carrera. Aproximadamente un kilómetro después empieza Civiglio.
7. Civiglio: corto, duro y colocado en un momento crítico
El Civiglio alcanza los 614 metros y es probablemente la subida más peculiar del último tramo.
La organización describe pendientes prácticamente constantes alrededor del 10%, además de un estrechamiento importante de la carretera en la parte alta.
Eso cambia completamente el tipo de esfuerzo. No es una subida para mantener simplemente una velocidad elevada durante mucho tiempo. Es una ascensión que premia la capacidad de producir potencia durante varios minutos después de más de 200 kilómetros de competición.
Y lo más importante: no es la última subida. Después de Civiglio todavía queda regresar a Como y volver a subir San Fermo. Ese detalle hace que cualquier movimiento realizado en Civiglio tenga que interpretarse dentro de una secuencia más amplia.
8. La verdadera subida decisiva: San Fermo por segunda vez
La segunda ascensión a San Fermo es la que convierte el final de 2026 en un problema táctico especialmente interesante.
Los últimos 10 kilómetros comienzan dentro de Como. El recorrido atraviesa primero avenidas anchas hasta llegar al paso inferior del ferrocarril. Allí comienza la subida definitiva.
La pendiente media ronda el 7%, con máximas del 10%, pero la carretera es estrecha y el firme presenta una superficie rugosa. La cima se alcanza aproximadamente a cinco kilómetros de la meta. Pero tampoco hay una larga zona de transición. Después del descenso, la carrera entra rápidamente en el último kilómetro.
La bajada es por una carretera más ancha y bien pavimentada, con dos túneles y dos grandes rotondas, y termina aproximadamente a un kilómetro de la llegada. A 600 metros de meta aparece la última curva amplia a izquierdas y después comienza la recta final, de unos 7 metros de anchura.