La voz de
Samuel Sánchez suena serena al otro lado del teléfono. En Dubái, la ciudad mantiene su ritmo habitual pese a los últimos acontecimientos, instalada en una normalidad vigilada que no ha evitado algunos sobresaltos durante el fin de semana. El campeón olímpico en Pekín 2008 reside en la zona del canal, cerca de Business Bay y Downtown, un entorno residencial que ha escuchado estruendos, pero que no se ha detenido.
“Hay mucha tranquilidad”,
explica a MARCA. “Desde el Gobierno de Dubái la comunicación es constante, por redes sociales y por e-mail. Nos dicen que los ataques no son contra la ciudad, sino contra bases militares de Estados Unidos”. Ese matiz, insiste, es fundamental para entender lo que ocurre. Los misiles dirigidos a esos objetivos son interceptados en el espacio aéreo y los restos acaban cayendo en distintos puntos del emirato. “Cuando impactan en el aire, suena un estruendo muy grande y la metralla cae. Alguno cayó en La Palmera, otro en otras zonas… pero no eran ataques dirigidos a la ciudad”.
El momento de mayor tensión se vivió el sábado. Samuel regresaba con su familia de Omán, donde habían salido a rodar en bicicleta cerca del estrecho, cuando comenzaron a llegar las noticias del ataque de Estados Unidos a Irán. “A media tarde-noche se intensificó todo. Vimos los fogonazos en el cielo y lo del hotel en la Palmera. Ahí sí hubo más ajetreo”.
Pese a ello, rebaja cualquier sensación de alarma permanente. “No estamos viendo misiles sobrevolando todo el tiempo. Se ven las marcas en el cielo cuando interceptan alguno, pero la ciudad no se ha paralizado”.
Contacto institucional y recomendaciones
Las autoridades han recomendado prudencia y priorizar el teletrabajo. El Consulado español mantiene un contacto fluido con los residentes en la zona. “Hoy mismo me llamó el presidente del Principado de Asturias para interesarse por los asturianos que estamos aquí. Les trasladamos que hay tranquilidad y normalidad relativa, sabiendo la situación que hay”.
Mientras tanto, la vida cotidiana continúa. “Fuimos al supermercado y había de todo. Ayer salimos a ver a nuestro hijo, tráfico normal, gente en bici, haciendo deporte, trabajando…”. Las detonaciones se escuchan de forma esporádica. “Esta mañana hubo dos, bastante lejos”, comenta, sin que ello altere el pulso de la ciudad.
Donde sí se perciben consecuencias es en el tráfico aéreo. El aeropuerto permanece cerrado por precaución y numerosos viajeros han sido reubicados en hoteles o apartamentos. Samuel tenía previsto viajar a España el día 9, pero ahora aguarda novedades. “Hoy pensábamos que abrirían, pero lo han retrasado. Estamos a la expectativa”.
Isaac Del Toro, ganador del UAE Tour 2026
El UAE Tour, al margen de la escalada
En el plano deportivo,
el reciente UAE Tour, finalizado hace una semana, se disputó con total normalidad antes de la escalada del conflicto. “Muchísimo nivel. Récords, grandes cronos… Remco hizo una gran actuación en crono, Del Toro y Tiberi lo hicieron bien en montaña, se batieron KOMS... Fue bonito ver caras conocidas y chavales que han pasado por la MMR Academy como Markel Beloki”. Después llegó la tensión geopolítica.
Sánchez insiste en trasladar un mensaje de calma. “No han caído bombas en Dubái. Han aparecido restos de drones interceptados. El país está preparado; interceptaron la mayoría de los misiles y drones lanzados”. Y así, con el aeropuerto aún clausurado y el cielo iluminándose a ratos por fogonazos lejanos, Dubái sigue adelante bajo una calma que convive con explosiones en la distancia.