La primera participación de Caja Rural-Seguros RGA en el
Tour de Francia está dejando una huella más que notable. El conjunto navarro llegó a la Grande Boucle con la ilusión de aprovechar una invitación histórica y, tras las nueve primeras etapas, la sensación en el seno del equipo es de satisfacción. Fugas, presencia constante en carrera y hasta un paso por el podio gracias al maillot de la montaña de Jeroen Molenaar en Montjuïc han convertido el debut en un éxito provisional.
Uno de los corredores que mejor representa el espíritu de la formación es Joel Nicolau (28 años). El catalán es el hombre más veterano del equipo en términos de fidelidad. Llegó a Caja Rural en abril de 2016 y, desde entonces, nunca ha vestido otro maillot en el profesionalismo. Ocho temporadas después, se encuentra viviendo el sueño de disputar el
Tour de Francia.
En declaraciones a AS durante la jornada de descanso en Tulle, Nicolau reconoció que las sensaciones están siendo muy positivas. "Las sensaciones en el Tour, hasta el momento, son buenas. El equipo es supercombativo y tratamos de estar siempre en la pelea con escapadas. Las fuerzas acompañan y estamos ahí", explicó el corredor, consciente de la enorme dificultad que supone pelear por una victoria de etapa.
"Es evidente que ganar aquí es muy complicado porque están los mejores corredores del mundo y en su pico de forma, pero estar en la disputa ya es algo positivo". El Tour, sin embargo, también le ha sorprendido. Pese a las advertencias de quienes ya conocían la carrera, Nicolau admite que la realidad supera cualquier relato.
"Te avisan pero hasta que no lo ves en persona no entiendes qué es el Tour"
"La gente te avisa de lo que es el Tour, pero hasta que no lo ves en persona, no lo entiendes. El público, todo lo que rodea a la carrera, la gente… es otro mundo", confesó a AS. "Te esperas algo así, pero cuando lo ves en primera persona es cuando realmente te impacta".
La trayectoria del catalán ha sido una historia de crecimiento constante y de maduración tardía. Su debut en el WorldTour llegó en la Volta a Catalunya de 2022 y desde entonces no ha dejado de evolucionar.
"Voy creciendo cada año. Nunca sabes hasta dónde puedes llegar, pero cada temporada me encuentro mejor", señaló. Competir en carreras de máximo nivel, explica, le ha permitido aprender a gestionar mejor los entrenamientos, la alimentación y todos esos detalles que marcan diferencias en el ciclismo moderno.
Incluso bromea al comparar su presente con sus años de formación. "Hay gente que desde juveniles prepara todo como si fueran profesionales. Yo recuerdo que cuando era juvenil y cadete los fines de semana me iba de fiesta", relató entre risas.
"Sueño con una victoria"
Pese a su progresión, Nicolau sigue teniendo ambición."Me faltan pequeños detalles, correr un poco mejor y, por qué no, soñar con alguna victoria", aseguró. Pero si algo ha cambiado su vida recientemente ha sido la paternidad. Hace apenas un par de meses nació su hijo Jan, y afrontar el Tour lejos de casa está siendo un desafío emocional añadido.
"Se hace duro. Nos llamamos por la mañana, en el autobús, al acabar la etapa y antes de dormir. Él no creo que sea consciente y que me vea, pero al menos escucha mi voz. Quiero pensar que no me pierdo tantas cosas", confesó a Daniel Miranda de As.
Mientras Caja Rural sigue escribiendo una página histórica en el Tour de Francia, Joel Nicolau también está viviendo la suya. La de un corredor que ha crecido junto al equipo, que sigue soñando con una gran victoria y que, al mismo tiempo, empieza a construir un legado mucho más importante fuera de la bicicleta.