El camino hacia la élite del ciclismo profesional rara vez es sencillo, pero
Matteo Malucelli ha sorteado más obstáculos que la mayoría. Tras sobrevivir a cierres repentinos de equipos y pelear años en categorías inferiores, el velocista italiano aseguró por fin su oportunidad WorldTour con
XDS Astana el año pasado. Ahora, con 32 años, demuestra que la paciencia tiene premio al desafiar y batir a los hombres más rápidos del mundo.
Vencer a uno de los mejores esprinters
En el reciente AlUla Tour,
Malucelli firmó un gran hito al batir a su exitoso compatriota, Jonathan Milan. Ahora vuelve a medirse con él en el
UAE Tour. Aunque Milan se ha mostrado intratable allí, pese a una caída en la etapa 1, Malucelli cerró un cuarto puesto en la primera jornada, un sexto en la cuarta y un tercer lugar en Dubái.
Sin embargo, el corredor del
XDS Astana Team quiere más que puestos de honor. “La verdad, estoy un poco cansado de podios, ya tengo demasiados”, admitió Malucelli a
Tuttobiciweb. “Busco una victoria en una carrera importante”.
Aun así, ganar tan pronto en la temporada ante una estrella como Milan fue un gran impulso. “Para un esprinter es importante romper el hielo y haberlo hecho de inmediato te quita un peso de encima en la primera parte del año”, explicó. “Además, haberlo logrado por delante de un corredor como Milan es una satisfacción extra”.
Es inusual debutar en el WorldTour pasados los 30, pero la trayectoria de Malucelli se retrasó por la mala fortuna. “En el momento en que debía explotar, a los 28, estaba en Gazprom, que duró dos meses y luego me quedé sin equipo”, recordó, aludiendo al cierre repentino. “Me llevó otros dos o tres años conseguir una oportunidad al máximo nivel”.
Pese al largo camino, se siente muy fresco. Al no afrontar un calendario WorldTour exigente en la veintena, su cuerpo no está castigado. “Lo positivo es que no me exprimí demasiado, entrené lo justo y no corrí tanto”, señaló. “Mi edad biológica no se corresponde con los 32 del DNI y creo que aún tengo margen de mejora”.
Astana fichó a Malucelli desde el equipo continental JCL Team Ukyo
Cerrar la brecha con la élite
Malucelli asume que corredores como
Jonathan Milan,
Tim Merlier y Jasper Philipsen son hoy la referencia del esprint. No se siente intimidado. Sabe que puede ganarles, como ya demostró esta temporada. “En términos absolutos, ellos tienen un poco más en cuanto a equipo, organización y también fuerza individual”, dijo. “Pero la diferencia no es tan grande”.
Recuerda un esprint en los Emiratos el año pasado donde terminó justo detrás de Merlier y Milan. “Cuenta mucho tener la convicción de poder ser competitivo y tratar de jugarla con ellos”, explicó. “Poco a poco te ganas el respeto como esprinter y como equipo y, entonces, si consigues sufrir menos para coger posición y ahorrar algo de energía, llegarás más fresco al esprint. En definitiva, es una combinación de factores, pero estamos trabajando en ello”.
Pese a sus 18 victorias profesionales, Malucelli nunca ha corrido una gran vuelta. Afrontar tres semanas, como en el Giro d’Italia, podría ayudarle a descubrir su mejor versión. “Me gustaría hacerlo, desde luego, pero no es una obsesión”, afirmó. “Si me seleccionan, bien; si no, intentaré dar lo mejor en la carrera que me toque”.
Preguntado por su gran sueño para esta temporada, el velocista italiano se mostró enigmático. “No quiero decirlo… Va, por ahora digamos participar en una gran vuelta”.