Mikel Landa reaparecerá por fin en competición en la
Vuelta a Suiza, en su primera carrera desde la lesión sufrida en la
Itzulia que truncó su primavera. El escalador alavés lidera un
Soudal Quick-Step que buscará resultados de nivel en una edición recortada de una de las vueltas por etapas más prestigiosas, último test del WorldTour antes del
Tour de Francia.
Landa vuelve tras el contratiempo de la lesión
Oficialmente,
el denominado Tour de Suisse se disputará entre el 17 y el 21 de junio. Este año vio recortado su recorrido de ocho a cinco etapas. Pero pese al formato más corto, el recorrido atravesará las regiones germanófona, francófona e italófona de Suiza.
Las dos primeras jornadas favorecerán a los puncheurs, mientras que la 3ª etapa debería ofrecer la única oportunidad clara para los sprinters. La general se decidirá previsiblemente en una contrarreloj individual de 23,87 kilómetros y en la llegada en alto de Villars-sur-Ollon durante los dos últimos días.
Para Landa, la carrera supone un paso clave en su recuperación tras la caída que alteró sus planes de abril y mayo. A sus 36 años, será apenas su segunda presencia en la Vuelta a Suiza.
“No está siendo una gran temporada para mí, he tenido mala suerte y llego con pocos días de competición”, explicó Landa en un
comunicado del equipo. “Pero estoy contento de ir, volver al pelotón y afinar la forma.”
Landa contará con el apoyo de un bloque con Alberto Dainese, Gil Gelders, Maximilian Schachmann, Ilan Van Wilder, Louis Vervaeke y Filippo Zana.
Mikel Landa tuvo que abandonar la Itzulia tras una caída con un coche médico
Un recorrido variado que abre distintas opciones
El director deportivo Sep Vanmarcke destacó el perfil cambiante de esta edición, con etapas que plantean desafíos diferentes cada día.
“Es una Vuelta a Suiza distinta, con solo cinco etapas en el itinerario y escenarios variados jornada a jornada”, dijo Vanmarcke. “Nuestros ciclistas están motivados para dar lo mejor; esperamos una semana sólida y buenos resultados.”