El
Tour de Francia es una prueba de capacidad física y mental, de presión y mucho más, que somete a los mejores ciclistas del mundo a múltiples exámenes. Los grandes nombres afrontan además otro constante: los controles antidopaje. Sin embargo, durante la noche, tanto
Jonas Vingegaard como
Tadej Pogacar fueron despertados para ser controlados, algo a lo que incluso
Remco Evenepoel se mostró claramente contrario cuando fue preguntado esta mañana.
El ‘big two’ ocupa primero y segundo puesto en la general, las mismas posiciones que mantienen desde 2021. Si alguien pudiera beneficiarse de una hipotética retirada de ambos, sería Remco Evenepoel, tercero en la clasificación.
No obstante, cuando fue preguntado al respecto en la salida de la etapa de esta tarde en Champagnole,
Evenepoel se mostró tajante contra lo sucedido durante la noche.
Jonas Vingegaard fue despertado a las 2:00, mientras que Pogacar lo fue a las 5:00, y no pudo volver a dormir. Esto interfiere directamente con la competición, algo que al belga no le gusta.
“Me acaban de decir que supuestamente ocurrió a las dos de la madrugada. Me parece muy extraño, porque según las reglas eso no está permitido”, declaró Evenepoel a Het Nieuwsblad.
“Es molesto, pero por suerte no fue mi problema anoche. Si realmente fuera así, sería escandaloso”, advierte.
Remco Evenepoel se sitúa por detrás de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en la general
¿Se han vulnerado las normas?
Los controles antidopaje para los líderes son prácticamente diarios en el
Tour de Francia, no sorprende. Sin embargo, en lo que respecta a los horarios, la normativa varía de un país a otro.
En el pasado, algunos corredores recurrieron a sustancias detectables solo en un margen temporal concreto; por ello, los controles suelen ser aleatorios y abarcan un amplio espectro de momentos durante carreras y periodos de entrenamiento.
El corredor de Red Bull - BORA - hansgrohe, con amplia experiencia en controles, rechaza los horarios extremos con los que se actuó de sábado a domingo.
“Normalmente la regla es a partir de las seis de la mañana, así que creo que adelantarse dos horas es ir demasiado lejos. Están forzando los límites”, argumenta. “Yo les diría a Jonas y Tadej: despertad a esos tipos a las dos de la madrugada por una vez. Así sentirán lo que nos hacen. Desde luego, no es respetuoso.”
En la antesala de una etapa clave de montaña, con final en el brutal Plateau de Solaison, no es el escenario ideal para los rivales de Evenepoel. El campeón olímpico, por su parte, está listo para encarar el último día de la segunda semana y defender su plaza en el podio.
“Hoy se trata de subir tan fuerte como sea posible de abajo arriba, sin ir realmente en modo ahorro, si puedo llamarlo así. Son 35 minutos a tope. Mi objetivo es perder el menor tiempo posible, o ninguno; quizá incluso recortar algo si se puede”, concluyó.