Tadej Pogacar es, a día de hoy, el mejor ciclista del pelotón profesional y, por ello, la influencia que ejerce sobre su equipo quizá supere la de cualquier otro corredor. Aun así, admite que en 2028 ya tiene la mirada puesta en los
Juegos Olímpicos, aunque deberá convencer al equipo para centrarse plenamente en ese objetivo.
La victoria en Milán-San Remo cambia la vida de Pogacar
El campeón del mundo llega de igualar el récord con su quinto Tour de France y en breve estará en la salida de la Vuelta a España, donde partirá como gran favorito para lograr su primer triunfo absoluto. Sería otro hito en un año en el que ha cosechado mucho, incluido su primer éxito en su cuarto monumento.
"Aún me cuesta creer que realmente gané Milán-San Remo. Probablemente no lo asimile hasta enero o febrero del año que viene, cuando ya no tenga que ir por allí día sí, día no, para entrenar en las subidas de la Cipressa y el Poggio", dijo el esloveno en el pódcast 202.
"Hay muchos coches, motoristas y también ciclistas allí: prefiero entrenar en las subidas de Francia." Residente en Mónaco, Pogacar se entrena sobre todo en los Alpes Marítimos franceses; pero el pasado invierno gran parte de su preparación se centró en las subidas cortas y explosivas de la costa ligur, escenario en el que voló en marzo para lograr su primer triunfo en la prueba más larga del calendario profesional en ruta.
Los Juegos Olímpicos son un objetivo para Pogacar, no tanto para UAE
El único monumento que le falta por ganar es París-Roubaix, carrera en la que volvió a ser segundo este año tras un pinchazo temprano que le costó la energía con la que podría haber lanzado el ataque decisivo. Pogacar fue batido por Wout Van Aert en el velódromo de Roubaix y, quizá por ello, el “Infierno del Norte” se ha convertido en su gran objetivo para la próxima temporada. "Sigue siendo el gran objetivo", asegura.
El contrato de Pogacar finaliza en 2030, y este jueves UAE Team Emirates - XRG ha blindado a su compañero y amigo Isaac del Toro hasta 2031, garantizando el proyecto a largo plazo. Pogacar no mira tan lejos, pero sí hacia 2028.
"Es, por supuesto, cuando se celebran los Juegos Olímpicos, que tienen lugar cada cuatro años", señala. Entre los muchos triunfos del escalador falta un oro olímpico. Con la carrera en Los Ángeles y final en alto en el Griffith Observatory, será una oportunidad única para añadir otro logro mayor a su palmarés.
"Tengo que planificar bien el calendario durante todo el año para llegar en el pico de forma." Sin embargo, ya anticipa conversaciones difíciles, porque revela que UAE Team Emirates - XRG no es especialmente partidario del evento.
"Al mismo tiempo, esta carrera no está realmente entre los intereses de mi equipo, pero estos son mis deseos y creo que el equipo lo tendrá en cuenta."
Sobre todo, ese año los Juegos chocarán casi por completo con el Tour de France, que adelantará su inicio para facilitar a quienes quieran combinar ambas citas.