Tadej Pogacar se ha visto obligado a abandonar la
Vuelta a España en la etapa 8 tras sufrir múltiples fracturas.
Mikel Landa, un corredor que ha pasado por situaciones similares en varias ocasiones, ha hablado sobre el campeón del mundo y su propia lesión reciente.
La caída del esloveno ha marcado esta Vuelta y puede tener grandes consecuencias para el resto de la temporada. Pogacar sufrió una conmoción cerebral, una fractura de clavícula y de vértebras.
El tiempo de recuperación aún no está claro, mientras que Pogacar fue operado de la clavícula este lunes. Mikel Landa, presente en la gran vuelta española, insta a Pogacar a mirar hacia adelante y reconoce que esto le podría haber pasado a cualquiera.
“Una clave puede ser pensar ya un poco en el próximo año y en lo que viene. Aún le quedan muchos objetivos posibles”, explicó Landa a
Cyclingnews. “Es la primera caída realmente grave que ha tenido, y este no es un deporte fácil, aunque sea el rey del espectáculo”.
La caída puede ser un acicate para Pogacar
Un regreso a la competición en 2026 no está descartado, aunque sus lesiones podrían requerir más tiempo del que resta para que el campeón del mundo llegue a punto. En menos de un mes se disputan los Mundiales en Montréal; Il Lombardia llega en unas cinco semanas.
Pero 2027 sería, como pronto, cuando Pogacar podría volver a su mejor versión. Landa sostiene que la lesión puede motivar al esloveno a empezar ya a pensar en la próxima temporada.
“Necesita sin duda ese plus de moral y empezar a planificar el año que viene seguramente será una gran fuente de motivación para Tadej”, argumenta el vasco.
Con una larga carrera salpicada también por lesiones duras, Landa entiende bien la situación. “Cuando pasan cosas así, nos une a todos y el respeto por los rivales es una parte importante de ello”.
Landa, recuperado de una grave lesión en primavera
El ciclista de Soudal - Quick-Step vio su temporada alterada por una fractura de pelvis, sufrida en Itzulia Basque Country cuando fue golpeado por un vehículo de carrera. Se perdió varios meses de competición y, en la Vuelta, todavía está recuperando el ritmo.
“La lesión que tuve en la caída de Itzulia, la pelvis fracturada, ya está resuelta”, confirma. “Eso lo condicionó todo; al principio los huesos no soldaban bien, pero ahora ya no me dan problemas”.
Sin embargo, la falta de entrenamiento y de competición en momentos clave de la temporada ha lastrado su rendimiento actual: “Ahora mismo es más una cuestión de falta de forma. Apenas he corrido en todo el año y me falta ese ritmo de carrera”.
Preguntado por el nuevo favorito a la victoria, cree que la general está abierta: “La carrera está muy abierta y habrá que ver qué pasa, pero espero una gran batalla entre Mas, Gall y Roglic por el triunfo final”.