La exhibición de
Tadej Pogacar en la primera etapa de la
Vuelta a Suiza sigue generando reacciones dentro del pelotón. Uno de los que mejor resumió el sentir de muchos corredores fue
Tiesj Benoot, que reconoció la impotencia que provoca enfrentarse a un rival que parece competir en otra categoría.
El corredor belga de
Decathlon CMA CGM asistió en primera fila a la nueva demostración de fuerza del campeón del mundo, que lanzó un ataque a 70 kilómetros de meta y acabó llegando en solitario con más de cuatro minutos de ventaja sobre sus perseguidores.
“Cuando vi a mis compañeros vaciarse por completo, me di cuenta de que yo también tenía muy buenas piernas”, explicó Benoot tras la etapa disputada en los alrededores de Sondrio, con más de 2.300 metros de desnivel acumulado.
Sobre el papel, la jornada estaba llamada a decidirse entre los principales especialistas en recorridos quebrados. Sin embargo,
Pogacar acabó con cualquier planteamiento táctico cuando aceleró tras una subida y un sprint intermedio, marchándose prácticamente sin hacer ruido.
Tadej Pogacar, estrella del ciclismo mundial
Benoot lo intentó ante Pogacar
Benoot incluso intentó anticiparse al movimiento del esloveno. “Le dije a Matthew Riccitello: ‘Asegúrate de seguirle’. Si él conseguía aguantar su rueda, podía ser una situación interesante. Pero la verdad es que no duró mucho”.
El belga logró mantenerse en el grupo perseguidor que se formó tras el ataque del líder de UAE Team Emirates-XRG. Sin embargo, la diferencia no dejó de aumentar hasta superar los cuatro minutos y medio en la línea de meta. “Era el único corredor de más de 70 kilos que seguía en ese grupo”.
Aun así, Benoot no cree que la falta de colaboración entre los perseguidores fuese la causa principal de la enorme diferencia final.
“Aunque hubiéramos trabajado mejor, tampoco le habríamos alcanzado. Es muy difícil correr cuando hay alguien que está tan por encima del resto”.