Iván Romeo terminó la cuarta etapa de
la Vuelta a España 2026 integrado en un numeroso grupo que llegó a meta varios minutos después de Tadej Pogačar. El ciclista de
Movistar Team afrontó una jornada de máxima exigencia en las carreteras andorranas, marcada desde el inicio por el ritmo elevado y por una carrera que apenas concedió margen a los intentos de escapada. La diferencia con el ganador terminó siendo considerable, pero el objetivo del conjunto español estaba también centrado en proteger a Enric Mas.
Romeo reconoció que el plan inicial de Movistar Team pasaba por intentar introducir algún corredor en la fuga, aunque la velocidad de los primeros kilómetros hizo imposible ejecutar esa estrategia. "Teníamos un poco la idea de ir a la fuga, pero han dado el banderazo y se ha puesto a tope", explicó el vallisoletano
ante los micrófonos de Eurosport. La intensidad inicial dejó claro que el pelotón no estaba dispuesto a permitir demasiadas concesiones y obligó a los equipos a replantear sus planes sobre la marcha.
La dureza de la etapa fue aumentando con el paso de los kilómetros y el protagonismo de los grandes favoritos. Romeo también se refirió a la estrategia desarrollada por Decathlon CMA CGM, que endureció la carrera en algunos momentos. El corredor de Movistar admitió que la situación le sorprendió, aunque quiso dejar claro que no pretendía convertir su comentario en una crítica hacia el equipo francés. "Cada uno hace sus tácticas, pero bueno, es lo que hay", señaló.
"Enric se ha encontrado muy bien"
Dentro de ese escenario, la prioridad de Movistar Team estaba clara: acompañar a Enric Mas en una jornada destinada a marcar diferencias en la clasificación general. Romeo confirmó que el balear transmitió buenas sensaciones durante toda la etapa y que sus compañeros pudieron permanecer a su lado hasta que la carrera quedó completamente seleccionada. «Enric creo que se ha encontrado muy bien, nos lo ha dicho todo el día», explicó.
La situación también obligó a los corredores que habían quedado descolgados de la batalla por la victoria a gestionar las fuerzas pensando en los siguientes días. Romeo explicó que, una vez superada la parte decisiva de la etapa, fueron agrupándose con otros corredores para afrontar con mayores garantías el final. «Luego ya los hemos ido juntando ahí todos los amigos», relató.
La preocupación no era únicamente deportiva. La enorme diferencia abierta por Pogačar podía convertir el final en una cuestión de supervivencia para muchos corredores debido al límite de tiempo. «Con el loco ese tampoco sabes cuánto va a ser el fuera de control», bromeó Romeo en referencia al ritmo impuesto por el esloveno. Por eso, cuantos más corredores permanecieran juntos, mayor seguridad tendrían para superar el final de la jornada.
La estrategia de Decathlon sorprendió al pelotón
Romeo ya había vivido situaciones similares durante el Giro de Italia, cuando algunos equipos plantearon estrategias agresivas frente a los grandes favoritos. En esta ocasión, la actuación de Decathlon volvió a llamar la atención dentro del propio pelotón. El español reconoció que varios corredores comentaban la situación mientras rodaban juntos, especialmente por la sensación de superioridad que estaba mostrando el conjunto francés.
«Cuando ves a un equipo tan superior, yo creo que nos ha sorprendido a todos», afirmó. Sin embargo, Romeo insistió en que se trataba simplemente de una observación desde dentro de la carrera y no de un reproche. La evolución posterior de la etapa terminó dando la razón a quienes esperaban que el ritmo impuesto tuviera consecuencias entre los favoritos.
Porque entonces apareció Pogačar. El líder de UAE Team Emirates XRG lanzó su ataque a unos 50 kilómetros de la meta y convirtió la primera gran jornada de montaña en una exhibición individual. Romeo se encontraba en el grupo cuando se produjo el movimiento y reconoció que nadie esperaba una acción de semejante magnitud.
«No nos imaginábamos que iba a hacer eso», confesó. El esloveno había acostumbrado al pelotón a realizar ataques decisivos en los primeros días de montaña, pero la distancia desde la meta y la facilidad con la que abrió diferencias hicieron que su movimiento resultara todavía más impactante.
"Nos han quedado claritas todos"
Para Romeo, la victoria de Pogačar terminó enviando un mensaje inequívoco al resto de aspirantes a la general. El esloveno coronó los puertos en solitario y amplió progresivamente su ventaja hasta presentarse en Andorra la Vella con una diferencia enorme sobre sus perseguidores.
«Siempre en el primer día de montaña le gusta dejar las cosas claras, y nada, creo que nos han quedado claritas todos», resumió el corredor de Movistar Team. La frase refleja el impacto que tuvo la exhibición del vigente favorito, que tras apenas cuatro etapas ya ha obligado al resto de candidatos a replantear sus objetivos.
Aun así, Romeo quiso mantener una perspectiva positiva. La Vuelta acaba de comenzar y Movistar Team todavía tiene por delante muchas oportunidades para intentar recuperar terreno. El objetivo inmediato pasa por conservar las fuerzas y seguir protegiendo a Enric Mas, que salió reforzado de la jornada pese a la superioridad mostrada por Pogačar.
«Espero también que les dejen un poco más la tostada, porque si no va a haber pocas oportunidades», concluyó Romeo. Una petición que resume el escenario que se abre tras la primera gran montaña: Pogačar ha demostrado que está un escalón por encima, pero el resto del pelotón todavía tendrá que encontrar la manera de disputarle las posiciones de honor.