Movistar Team necesita que Roger Adrià dé un paso adelante en 2027. El corredor catalán ha cerrado su primera temporada con el conjunto telefónico muy por debajo de las expectativas, sin victorias y con una irregularidad que ha condicionado su aportación durante buena parte del calendario.
Sin embargo, su caso no debería interpretarse como el de un fichaje condenado al fracaso. Todo lo contrario: el equipo necesita recuperar la mejor versión de un ciclista que llegó para ampliar sus opciones en las clásicas y las carreras de un día, y cuya evolución puede resultar importante para afrontar con garantías el final del trienio UCI en 2028.
La incorporación de Adrià, procedente del Red Bull-BORA-hansgrohe, debía aportar nuevas alternativas a Movistar. Su perfil ofrecía la posibilidad de competir en pruebas exigentes de un día y de encontrar oportunidades en carreras donde el conjunto español necesitaba ampliar su presencia entre los protagonistas. Pero el balance de 2026 ha quedado lejos de lo esperado. Mientras otros corredores han conseguido consolidarse en sus nuevas funciones, el catalán ha pasado buena parte del año buscando continuidad y sensaciones.
La cuestión ahora es qué puede hacer Movistar para recuperar su mejor nivel. Con una temporada de adaptación ya completada y un contrato que se extiende hasta 2028, Adrià tiene margen para demostrar que su llegada puede terminar siendo una apuesta acertada. El próximo año, sin embargo, será especialmente importante: el equipo necesita que más corredores aporten resultados y puntos UCI, en lugar de depender de actuaciones aisladas de sus principales figuras.
Un primer año decepcionante que necesita una reacción
El principal problema de Roger Adrià en 2026 ha sido la falta de continuidad. El corredor catalán terminó el año sin victorias, pese a que su fichaje debía proporcionar al equipo una alternativa competitiva en las clásicas y otras pruebas de un día. Su temporada estuvo marcada por resultados discretos, abandonos en carreras importantes y dificultades para encontrar una línea de rendimiento estable.
La primavera fue especialmente complicada. Después de terminar duodécimo en la Clásica Jaén, Adrià no logró consolidarse en el calendario de clásicas. Abandonó Omloop Het Nieuwsblad y Strade Bianche, además de no completar En los Campos de Flandes, la Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja. En la Itzulia tampoco consiguió ofrecer el rendimiento esperado, con resultados alejados de las primeras posiciones y otro abandono.
Las dificultades no fueron únicamente deportivas. Durante la primera mitad de la temporada, el propio corredor reconoció que atravesaba meses complicados, condicionados por problemas físicos y alergias. Es un factor importante para contextualizar su rendimiento, aunque no cambia el balance final: Movistar necesitaba más de uno de sus fichajes y no encontró la regularidad que esperaba.
La ausencia de victorias no explica por sí sola todos los problemas de su campaña. En el ciclismo profesional también importa la capacidad de disputar carreras, mantenerse en la pelea por los puestos importantes y sumar puntos de manera constante. En ese apartado, Adrià quedó por debajo de lo que podía aportar un corredor de sus características.
Por eso, su segundo año con Movistar debe ser diferente. No se trata de exigirle que se convierta de repente en uno de los grandes líderes del pelotón, sino de que encuentre una función clara, llegue con mejores sensaciones a los objetivos seleccionados y transforme su potencial en resultados concretos.
El final de 2026 deja motivos para confiar en su recuperación
Pese a que el balance global es decepcionante, la segunda parte de la temporada ofrece algunos argumentos para no dar por perdido el fichaje. Adrià consiguió ser segundo en la Clásica Castilla y León, únicamente por detrás de Thomas Silva, y terminó cuarto en el GP Industria & Artigianato. Más adelante, también fue séptimo en el GP de Valonia y en el Giro del Veneto.
Son resultados que no compensan una campaña sin triunfos, pero sí permiten observar una evolución respecto a los primeros meses. El catalán volvió a disputar posiciones destacadas y encontró oportunidades para demostrar que todavía puede ser competitivo cuando las condiciones acompañan.
Ese tramo final debería servir como punto de partida para preparar 2027. Si los problemas físicos y las alergias condicionaron su primera mitad del año, el objetivo debe ser llegar a la próxima primavera en mejores condiciones y con una planificación que le permita mantener la regularidad. Movistar necesita que las señales positivas del final de temporada no se queden en actuaciones aisladas.
Además, el calendario debe ayudarle a recuperar confianza. Las clásicas y las carreras de un día pueden seguir siendo un terreno importante para Adrià, pero el equipo tendrá que seleccionar objetivos en los que sus características le permitan aspirar a resultados concretos. Acumular participaciones sin opciones reales de disputar la victoria no resolverá el problema; encontrar oportunidades para luchar por puestos importantes sí puede cambiar la percepción de su temporada.
El reto, por tanto, no consiste únicamente en ganar una carrera. Adrià necesita demostrar que puede sostener un nivel competitivo durante varios meses, responder cuando el equipo le conceda responsabilidades y convertirse en una fuente fiable de puntos. Esa regularidad sería tan importante como cualquier resultado individual.
Movistar necesita recuperar a un corredor importante para su proyecto
El caso de Adrià debe analizarse también desde las necesidades colectivas del equipo. Movistar no puede construir toda su temporada alrededor de Enric Mas, por mucho que el mallorquín haya logrado una victoria tan importante como la Vuelta a España de 2026. Para mantener una posición sólida en el pelotón, el conjunto telefónico necesita que más corredores sean capaces de aprovechar sus oportunidades, disputar carreras y sumar puntos en diferentes terrenos.
La comparación con Raúl García Pierna, el otro gran fichaje del equipo para 2026, ilustra la diferencia entre las expectativas y los resultados. El madrileño ha conseguido una victoria, ha mostrado una gran capacidad para buscar protagonismo y ha sido una pieza importante en el trabajo colectivo durante la Vuelta. Adrià, en cambio, ha terminado el año sin triunfos y ha necesitado llegar al tramo final para ofrecer señales más alentadoras.
Eso no significa que ambos corredores deban desempeñar las mismas funciones. Sus características son diferentes y el valor de un ciclista no puede medirse exclusivamente por el número de victorias. Pero sí pone de manifiesto una necesidad de Movistar: ampliar el grupo de corredores capaces de producir resultados y evitar que el peso deportivo recaiga sobre un número demasiado reducido de nombres.
Adrià puede contribuir precisamente a ese objetivo. Su fichaje tenía sentido por las opciones que podía ofrecer en determinadas carreras, y una mejor versión en 2027 permitiría al equipo afrontar el calendario con más alternativas. En lugar de depender de que sus líderes resuelvan las jornadas decisivas, Movistar necesita disponer de corredores que puedan asumir responsabilidades propias y convertir oportunidades en puntos.
La plantilla no necesita que todos sus integrantes sean ganadores habituales. Sí necesita, en cambio, que aquellos fichajes llamados a desempeñar un papel relevante consigan aportar aquello para lo que llegaron. En el caso del catalán, el margen de mejora es evidente y la próxima temporada será una oportunidad para demostrar que puede convertirse en una pieza importante del proyecto.
Roger Adrià, ciclista de Movistar Team.
El trienio UCI de 2028 convierte 2027 en una temporada clave
El contexto del ranking UCI añade importancia a la recuperación de Adrià. El ciclo de licencias de 2026 a 2028 obliga a los equipos a mirar más allá de una sola temporada y a acumular resultados durante el periodo completo. Movistar terminó 2026 en la decimotercera posición de la clasificación por equipos, con 10.778,1 puntos, según el balance final del ranking publicado por CiclismoAlDía. Es una posición que ofrece una referencia sobre el primer año del trienio, pero no elimina la necesidad de seguir sumando en las dos temporadas restantes.
La clasificación no depende de un único corredor ni de una sola carrera. Los resultados de los integrantes de la plantilla y la capacidad de mantener una producción constante son fundamentales para competir con los equipos que aspiran a las licencias del WorldTour. Por eso, la mejoría de Adrià debe formar parte de una respuesta colectiva, junto a las aportaciones de Enric Mas, Iván Romeo, Raúl García Pierna y el resto de ciclistas capaces de sumar puntos.
El objetivo no es presentar al catalán como el responsable de evitar un hipotético descenso. Sería injusto y deportivamente inexacto. La continuidad de Movistar en la máxima categoría depende de muchos factores: el rendimiento global de la plantilla, las incorporaciones, la evolución de sus jóvenes, la regularidad de sus líderes y los resultados que obtenga frente a sus rivales directos.
Pero precisamente por eso cada corredor importante cuenta. Si Adrià consigue pasar de una temporada sin victorias a otra en la que dispute más carreras y sume puntos con regularidad, su contribución puede ayudar a reducir la dependencia de los líderes. Si vuelve a atravesar un año con dificultades similares, Movistar habrá desaprovechado una oportunidad de reforzar su profundidad de plantilla en un periodo en el que cada temporada tiene consecuencias para el balance final.
El calendario de 2027 será, por tanto, una prueba para el ciclista y para el equipo. Adrià deberá responder a la confianza depositada en él, mientras que Movistar tendrá que ofrecerle un entorno y una planificación que favorezcan su recuperación. El objetivo es que llegue al último año del trienio, en 2028, con un papel consolidado y una aportación deportiva mucho más clara.
Clave
Balance de 2026
Objetivo para 2027
Resultados
Sin victorias
Convertir las oportunidades en puestos de honor y luchar por triunfos
Regularidad
Temporada irregular y dificultades en primavera
Mantener un nivel competitivo durante más meses
Clásicas y carreras de un día
Rendimiento por debajo de las expectativas
Encontrar objetivos adecuados a sus características
Aportación al equipo
Contribución limitada durante buena parte del año
Sumar puntos UCI de manera más constante
Trienio UCI
Primer año del ciclo 2026-2028
Ayudar a Movistar a llegar al cierre de 2028 con una plantilla más productiva
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