El
Euskaltel Euskadi ha conseguido mucho más que salvar una temporada complicada. El conjunto vasco terminó 2026 en la 28.ª posición del ranking UCI por equipos, un resultado que le permite aspirar a una invitación para las grandes vueltas de 2027. La posibilidad de disputar la
Vuelta a España e incluso
el Tour de Francia ha dado un nuevo horizonte al proyecto, que convirtió los últimos meses del año en una carrera contrarreloj para sumar puntos.
El fichaje de
Mikel Landa fue el impulso definitivo para una operación que su director Pablo Urtasun define como «un milagro» en unas declaraciones concedidas a
AS.
El objetivo estuvo lejos de cumplirse durante buena parte de la campaña. El Euskaltel llegó a situarse entre los 30 mejores equipos en los primeros meses, pero retrocedió hasta los puestos 32 o 34 a mitad de temporada. La incorporación de Landa a comienzos de agosto reactivó la ambición de alcanzar el corte, aunque el equipo todavía acumulaba cerca de 500 puntos de desventaja. Lo que parecía prácticamente imposible terminó convirtiéndose en una remontada que exigió ampliar el calendario y buscar oportunidades lejos de las carreras habituales.
Argelia y Panamá, dos apuestas decisivas
La solución surgió durante una reunión de los directores en verano. Consciente de que el calendario disponible no bastaría para recuperar el terreno perdido, el equipo decidió estudiar nuevas carreras internacionales en las que pudiera sumar puntos. Hong Kong ya estaba previsto, pero también aparecieron opciones tan inesperadas como Argelia y Panamá.
«La única posibilidad de entrar en el top-30 es añadir carreras», recuerda Urtasun. Aunque inicialmente la idea parecía una locura, el conjunto vasco entendió que no tenía demasiadas alternativas si quería alcanzar su objetivo. La expedición a Argelia resultó especialmente importante: allí consiguió más de 200 puntos, mientras que en Francia también llegaron resultados destacados en clásicas que tradicionalmente se le habían resistido.
La progresión permitió alimentar la esperanza y modificar de nuevo los planes. Después de competir en Hong Kong, el equipo decidió viajar directamente a Panamá, incluso cambiando los vuelos de regreso que ya tenía organizados. La prioridad era aprovechar cada oportunidad para recortar distancias y asegurar una posición entre los 30 mejores conjuntos del ranking.
Mikel Landa, estrella de Soudal
Urtasun también desmiente que aquellos desplazamientos respondieran a una estrategia para ocultar sus movimientos a los rivales. Según explica, todo se organizó con muy poco margen, hasta el punto de que los visados para viajar a Argelia se consiguieron el mismo día de la salida. El Bardiani, uno de sus principales competidores por el puesto, no esperaba una operación de semejante magnitud.
La satisfacción final fue enorme, precisamente porque el objetivo parecía fuera de alcance meses antes. El Euskaltel-Euskadi acabó en la 28.ª posición, apenas dos puestos por encima del límite que necesitaba superar. «¿Sobrados? Si no es por los 200 puntos de Argelia…», matiza uno de los protagonistas de la remontada.
Mikel Landa, el motivo para llevar el proyecto al límite
La llegada de Landa cambió la perspectiva del equipo. No solo por lo que el corredor alavés puede aportar deportivamente, sino también por la visibilidad y las oportunidades que genera para una estructura de recursos limitados. Urtasun admite que, sin su fichaje, difícilmente habrían realizado semejante despliegue para sumar puntos en carreras tan alejadas de su calendario habitual.
«La verdad es que sin el fichaje de Mikel no creo que hubiésemos hecho este despliegue. Para un equipo modesto el presupuesto es limitado, pero Mikel te aporta visibilidad y grandes resultados, lo que puede cambiar muchas cosas», explica el director.
El gran objetivo pasa ahora por aprovechar la posibilidad de competir en una gran vuelta. Una invitación a la Vuelta a España permitiría al Euskaltel preparar una cita de máxima repercusión alrededor de su principal referencia. Urtasun incluso apunta a la trascendencia que tendría conseguir una victoria de etapa como la que Landa logró este año en la etapa reina: «Podría marcar un antes y un después para nosotros».
La implicación del corredor también quedó reflejada en el tramo decisivo de la temporada. Landa apareció por sorpresa en Panamá para animar a sus compañeros, una muestra de su cercanía con el proyecto mientras el equipo se jugaba buena parte de sus opciones para 2027.
La frase de Urtasun resume hasta dónde estaban dispuestos a llegar para conseguirlo: «Por él hubiésemos ido a correr hasta a la Antártida hace falta para sumar los puntos». La expedición a Argelia y el viaje directo desde Hong Kong a Panamá fueron la expresión más clara de esa determinación.
¿Puede el Euskaltel-Euskadi correr el Tour de Francia en 2027?
La Vuelta a España aparece como una posibilidad especialmente ilusionante, pero no es la única. El equipo vasco también puede aspirar a una invitación para el Tour de Francia, aunque se trata de un escenario mucho más ambicioso. La posición final en el ranking abre esa puerta a los ProTeams, que pueden optar a invitaciones una vez que los equipos WorldTour tienen asegurada su participación.
Para el Euskaltel, entrar en el top-30 no garantiza por sí solo una plaza en ninguna de las grandes vueltas, pero sí le permite presentarse como candidato. El proyecto afronta ahora el reto de convertir el esfuerzo de los últimos meses en una oportunidad deportiva de primer nivel, con Landa como figura central.
El corredor estuvo presente en París durante la presentación del recorrido del Tour de Francia de 2027, otro detalle que alimenta la expectativa alrededor de una temporada en la que el equipo aspira a dar un paso adelante.
Una plantilla cerrada para 2027
El Euskaltel Euskadi cuenta actualmente con 22 corredores para la próxima campaña, entre ellos fichajes como David González. Salvo que surja alguna oportunidad inesperada, la plantilla está cerrada, según explica Urtasun. La aparición de un nuevo patrocinador durante el invierno podría permitir ampliar el grupo, aunque eso también exigiría reforzar la estructura del equipo.
«Si en invierno aparece algún patrocinador y te da más presupuesto… tener dos o cuatro corredores más siempre te aporta mucho», señala el director. La presencia de Landa puede abrir la puerta a un calendario de mayor nivel, con carreras como la Flecha Valona, la Lieja-Bastoña-Lieja o la Tirreno-Adriático entre las opciones que menciona Urtasun.
Ese salto, sin embargo, no consiste únicamente en añadir pruebas al calendario. Competir en citas más exigentes obliga a disponer de más corredores, personal y recursos para responder a las necesidades de una temporada más ambiciosa. El Euskaltel ha conseguido situarse en una posición que hace posible plantearse ese crecimiento, aunque la invitación a una gran vuelta y la ampliación del calendario dependerán de cómo se concreten las oportunidades para 2027.
Después de una remontada que exigió competir en destinos inesperados y reorganizar viajes a última hora, el conjunto vasco ha cerrado el año en el puesto 28 del ranking UCI. El objetivo se alcanzó por un margen mínimo, pero suficiente para mantener vivo el sueño de regresar a una gran vuelta y, quién sabe, aspirar a algo todavía mayor con Mikel Landa al frente.