Movistar Team ha cerrado una temporada 2026 de contrastes. El equipo telefónico ha vuelto a reinar en una gran vuelta siete años después de la victoria de Richard Carapaz en el Giro de Italia de 2019, gracias al triunfo de Enric Mas en la Vuelta a España. Sin embargo, el éxito del balear no puede ocultar las dificultades que ha atravesado la estructura a lo largo del curso, especialmente por la falta de regularidad de buena parte de su plantilla.
El rendimiento de Mas, Iván Romeo y Natnael Tesfatsion, unido a las aportaciones de Jon Barrenetxea en carreras alejadas del máximo nivel WorldTour y a la combatividad habitual de corredores como Raúl García Pierna y Pablo Castrillo, ha permitido al equipo sumar resultados importantes. No obstante, la dependencia de un grupo relativamente reducido de ciclistas sigue siendo uno de los grandes problemas de Movistar, que necesita ampliar sus alternativas para competir con mayor continuidad y alejarse definitivamente de la amenaza del descenso.
La temporada también ha dejado varios corredores que no han respondido a las expectativas depositadas en ellos. Algunos llegaron con la responsabilidad de aportar puntos UCI y disputar victorias; otros debían dar un paso adelante en su progresión o convertirse en referencias para el futuro del equipo.
Entre problemas físicos, abandonos, falta de resultados y actuaciones por debajo de lo esperado, estos son los cinco ciclistas de Movistar Team más decepcionantes de 2026.
5. Orluis Aular
Orluis Aular comenzó la temporada con unas expectativas elevadas después de un 2025 en el que había demostrado su capacidad para competir por resultados importantes. El venezolano acumuló varios puestos de honor en etapas del Giro de Italia y de la Vuelta a España, unas actuaciones que invitaban a pensar que podía convertirse de nuevo en uno de los corredores más productivos de Movistar, especialmente en la acumulación de puntos UCI.
Sin embargo, su campaña de 2026 ha estado marcada por la irregularidad y por una producción de resultados inferior a la esperada. Aular ha dejado algunos destellos de calidad, pero no ha conseguido mantener una continuidad que le permitiera consolidarse como una de las referencias del equipo en las llegadas rápidas y las clásicas de un día.
Su segundo puesto en la cuarta etapa del Giro de Italia fue uno de los momentos más destacados de su temporada. También firmó una sexta posición en A Través de Flandes y terminó tercero en la Coppa Bernocchi, una actuación positiva para cerrar el año. Son resultados que demuestran que conserva capacidad para competir en determinados escenarios, aunque no han sido suficientes para compensar la falta de regularidad del resto del curso.
El problema no es que Aular haya completado una temporada sin actuaciones reseñables, sino que se esperaba bastante más de un corredor que ya había demostrado su potencial en 2025. Movistar necesitaba que el venezolano transformara sus oportunidades en más puestos de honor e incluso en alguna victoria, especialmente en un contexto en el que cada resultado tiene importancia para la clasificación UCI.
Por ello, Aular ocupa el quinto puesto de este ranking. Su temporada ha tenido momentos positivos, pero ha quedado por debajo de las expectativas que generó su rendimiento anterior y de lo que el equipo necesitaba de uno de sus corredores con mayor capacidad para sumar puntos en diferentes terrenos.
4. Javier Romo
La temporada de Javier Romo ha terminado con su salida de Movistar Team. El toledano acordó con el equipo la rescisión de su contrato para incorporarse a Netcompany INEOS, cerrando así una etapa en la estructura telefónica después de un 2026 en el que no consiguió recuperar las sensaciones que había dejado el año anterior.
Desde su victoria en el Tour Down Under de 2025, Romo no ha vuelto a demostrar la misma capacidad para conseguir resultados de primer nivel. Su regreso a Australia al comienzo de esta temporada estuvo lejos de las prestaciones que había ofrecido en aquella carrera, una primera señal de que podía afrontar un año complicado.
Su actuación más destacada llegó en la Itzulia, donde terminó séptimo en la clasificación general. Fue un resultado aceptable, aunque insuficiente para consolidarse como una de las referencias del equipo en las vueltas de una semana. A partir de ahí, su calendario quedó condicionado por distintos contratiempos y por la falta de actuaciones que le permitieran cambiar la valoración de su campaña.
Romo abandonó el Giro de Italia por enfermedad y regresó a la competición con la intención de aprovechar el Tour de Francia para reivindicarse. Sin embargo, su participación en la ronda francesa pasó prácticamente desapercibida, más allá de un par de intentos de fuga que no terminaron dando resultado. Tampoco encontró una oportunidad para cerrar el año con mejores sensaciones en el Tour de Guangxi, donde se quedó fuera de los diez primeros de la clasificación general.
La valoración de su temporada debe tener en cuenta que las enfermedades pueden condicionar el rendimiento de cualquier corredor. Aun así, los resultados finales han quedado lejos de lo que Movistar esperaba de un ciclista que había demostrado en 2025 que podía ganar en el WorldTour y aspirar a puestos destacados en carreras por etapas.
Su salida añade un elemento más a la planificación de 2027. El equipo pierde a un corredor que no ha conseguido ofrecer la regularidad esperada durante este curso, mientras que Romo buscará recuperar su mejor nivel en una nueva estructura.
Javi Romo ha hecho Giro de Italia y Tour de Francia en 2026.
3. Roger Adrià
Roger Adrià llegaba a Movistar Team con la posibilidad de convertirse en una de las principales referencias del equipo en las clásicas. Su perfil invitaba a pensar que podía asumir un papel similar al que había desempeñado Alex Aranburu en la estructura telefónica, con capacidad para disputar carreras de un día y aprovechar recorridos selectivos. Sin embargo, su primera temporada con el equipo ha estado lejos de las expectativas iniciales.
Durante buena parte de la primera mitad del año, el catalán tuvo dificultades para encontrar resultados. Hasta julio, su mejor actuación había sido el duodécimo puesto en la Clásica Jaén Paraíso Interior, una posición insuficiente para un corredor del que se esperaba que pudiera disputar puestos de honor con mayor frecuencia. Además, acumuló varios abandonos consecutivos en las clásicas de primavera, un tramo del calendario en el que debía empezar a mostrar sus posibilidades.
La situación comenzó a mejorar con su segundo puesto en la Clásica Castilla y León. A partir de ese momento, Adrià consiguió encadenar varias actuaciones que permitieron suavizar el balance de su campaña. Fue cuarto en el GP Industria & Artigianato, séptimo en el GP de Valonia y terminó también séptimo en el Giro del Veneto.
Esos resultados demostraron que podía competir por posiciones destacadas cuando encontraba las condiciones adecuadas, pero no borraron la sensación de que su temporada había quedado por debajo de lo esperado. El problema fue la falta de continuidad: Adrià necesitó demasiado tiempo para empezar a sumar resultados y no consiguió convertirse en una referencia estable del equipo en las carreras de un día.
Su final de temporada fue más convincente que sus primeros meses, por lo que sería injusto considerar que todo su año fue negativo. Sin embargo, la valoración global debe tener en cuenta las expectativas con las que llegó a Movistar y la oportunidad que tenía de ocupar un espacio importante en el calendario de clásicas.
La temporada 2027 será una ocasión para comprobar si puede dar el paso que no terminó de completar en su estreno con el equipo. Por ahora, su 2026 deja una conclusión clara: los destellos del tramo final no fueron suficientes para compensar tantos meses sin resultados destacados.
La presencia de Cian Uijtdebroeks en este ranking puede generar debate. El belga ha tenido una temporada marcada por la mala suerte y los problemas físicos, de modo que su rendimiento no puede analizarse únicamente desde los resultados. No obstante, también es cierto que Movistar esperaba mucho más de uno de sus grandes fichajes y del corredor llamado a convertirse en una referencia para el futuro de las grandes vueltas.
Su campaña comenzó con dificultades en la Volta a la Comunitat Valenciana, donde sufrió una lesión tras una caída. El contratiempo interrumpió su preparación y le obligó a retrasar su regreso a la competición. Un mes después, volvió a ofrecer señales positivas con un quinto puesto en la Milán-Turín, un resultado que apuntaba a una posible recuperación progresiva.
Su mejor tramo llegó en la Volta a Catalunya, donde finalizó octavo en la clasificación general. Más adelante, también consiguió un séptimo puesto en la general del Tour Auvergne Rhône-Alpes. Fueron dos actuaciones que confirmaron que podía competir a buen nivel en vueltas de una semana, aunque todavía quedaba por comprobar si podía trasladar esas prestaciones a los grandes objetivos de la temporada.
El principal problema llegó precisamente en las grandes vueltas. Uijtdebroeks tuvo que abandonar tanto el Tour de Francia como la Vuelta a España por enfermedad, en ambos casos durante la primera semana. La doble retirada le impidió completar los dos grandes objetivos en los que debía ejercer un papel importante dentro de Movistar.
No sería justo atribuirle una falta de ambición o de preparación cuando las enfermedades condicionaron sus participaciones. Tampoco se puede ignorar que los abandonos dejaron al equipo sin uno de los corredores sobre los que había depositado mayores expectativas. Su temporada terminó sin una actuación de referencia en una gran vuelta y sin la continuidad necesaria para confirmar el salto que se esperaba de él.
Por eso ocupa el segundo puesto de este ranking, aunque con un matiz importante: su decepción está más relacionada con lo que no pudo demostrar que con una ausencia total de nivel. Los resultados de Catalunya y del Tour Auvergne Rhône-Alpes dejan una base sobre la que trabajar, pero Movistar necesita que Uijtdebroeks pueda encadenar una temporada sin tantos contratiempos y convertirse en una alternativa fiable para las clasificaciones generales.
1. Jefferson Cepeda
Jefferson Cepeda es el corredor que más ha quedado por debajo de las expectativas en Movistar Team durante la temporada 2026. El ecuatoriano llegó a la estructura telefónica en 2025 después de haber acumulado seis victorias como profesional, un bagaje que invitaba a pensar que podía encontrar en el equipo un entorno adecuado para seguir creciendo y transformar su capacidad en resultados de mayor nivel.
Sin embargo, desde su llegada a Movistar apenas ha sumado una victoria, conseguida en el Campeonato de Ecuador de contrarreloj de enero de 2025. Desde entonces, no ha vuelto a levantar los brazos y tampoco ha conseguido acercarse a un triunfo durante la campaña de 2026. Es una sequía demasiado prolongada para un corredor del que se esperaba una aportación más importante.
Su temporada comenzó sin resultados destacados en la gira australiana y continuó con una presencia discreta en carreras de una semana como París-Niza. Tampoco encontró buenas sensaciones en el Tour Auvergne Rhône-Alpes, que tuvo que abandonar por enfermedad. El séptimo puesto en la clasificación general del Tour de Romandía fue su mejor resultado del año, una actuación positiva de forma aislada, pero insuficiente para cambiar la valoración global de su campaña.
La participación en el Tour de Francia tampoco sirvió para dar un giro a su temporada. Cepeda no consiguió protagonismo en la carrera y su mejor resultado de etapa fue una 54.ª posición. Para un corredor con capacidad para desenvolverse en terrenos exigentes, la ronda francesa terminó siendo otra oportunidad desaprovechada para demostrar que podía aportar algo más al equipo.
Su final de año fue todavía más complicado. En las clásicas italianas acumuló seis abandonos en ocho carreras disputadas. En las dos pruebas que consiguió terminar, fue 88.º en Gran Piemonte y 102.º en el Giro del Veneto. Estos resultados cerraron una campaña en la que apenas encontró continuidad y en la que sus apariciones estuvieron muy lejos de lo que Movistar necesitaba.
La valoración de Cepeda no depende únicamente de que no haya conseguido victorias. También pesa la falta de actuaciones destacadas, la dificultad para mantenerse en carrera durante el tramo final de la temporada y la ausencia de resultados que permitan anticipar una evolución clara. Su séptimo puesto en Romandía demuestra que tiene capacidad para competir, pero no ha logrado convertir ese nivel en una aportación regular.
Por todo ello, Jefferson Cepeda encabeza este ranking. Movistar necesita que sus corredores aporten resultados con mayor frecuencia y que la plantilla no dependa de un grupo reducido de nombres. La temporada del ecuatoriano representa precisamente el problema contrario: un fichaje que todavía no ha encontrado la forma de traducir sus condiciones en resultados desde su llegada al equipo.
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