El ciclismo esloveno llega a la Milán-San Remo con la ilusión por las nubes. En primer ligar, confiando en una victoria de Tadej Pogacar. Pero si a la estrella de UAE se le sigue resistiendo el monumento, todavía pueden ver a otro corredor llevarse el triunfo: Matej Mohoric.
"Tuve un enfoque difícil para San Remo este año", precisa Mohoric en un comunicado de prensa de Bahrain Victorious. "No estuve al 100% durante el fin de semana inaugural y luego me puse enfermo justo antes de Strade Bianche. Espero haberme recuperado a tiempo para el primer monumento de la temporada".
"Esta carrera siempre será especial para mí, ya que la gané en 2022. Mi objetivo el sábado es concentrarme como si pudiera luchar por la victoria final, como en los dos últimos años. Si eso es posible con mi condición actual está por ver el día de la carrera".
El director deportivo, Franco Pellizotti, es optimista sobre las posibilidades de Mohoric: "Matej ha pasado unas semanas duras, pero en los últimos entrenamientos ha demostrado que se ha recuperado bien. Eso es importante para su confianza", explica Pellizotti.
"Lo que le falta es ritmo de carrera, la posibilidad de medirse directamente con sus rivales. Pero ya ha ganado San Remo sin haber corrido Tirreno Adriático ni París-Niza, lo que le da confianza. La belleza de esta carrera es su imprevisibilidad. Ni siquiera un campeón como Tadej Pogacar ha conseguido ganarla todavía, lo que demuestra lo difícil que es. Pero, al mismo tiempo, también puede ser uno de los monumentos más fáciles de ganar".
"El punto más crítico sigue siendo la Cipressa. Es esencial estar delante, sobre todo si hace mal tiempo", concluye el director deportivo. "Afortunadamente, las previsiones son mejores para el sábado. Si no se produce ningún movimiento decisivo allí, entonces el Poggio será el momento clave".