Poco más de una semana después de igualar el récord histórico con su quinto Tour de France,
Tadej Pogacar ha vuelto oficialmente a los entrenamientos. El esloveno ha retomado una preparación seria para la
Vuelta a España, alternando exigentes salidas en carretera con aventuras de gravel antes de iniciar su intento de completar el pleno de victorias en las tres Grandes Vueltas.
Vuelta a la carga tras el triunfo en el Tour
Tras tomarse un respiro para recuperarse de su
éxito en el Tour de Francia en París, Pogacar ha empezado a construir su forma para la Vuelta a España, que arranca en poco más de dos semanas. Su primera salida seria apareció en
Strava con un título sencillo: “Back to work”.
El miércoles, el campeón del mundo completó una ruta de 130,5 kilómetros alrededor de su localidad de Komenda, con 2.195 metros de desnivel y una media de 35,4 km/h. Al día siguiente, el jueves por la mañana, encadenó otra sesión exigente: 121,6 kilómetros y 2.262 metros de ascenso a 34,8 km/h de media. Esta segunda salida llevó por título: “Train against clock”.
Tras su regreso a los entrenamientos, se espera que Pogacar viaje a Francia para apoyar a su pareja, Urska Zigart, que compite en el
Tour de Francia Femenino. Su presencia en la icónica etapa del Mont Ventoux del viernes es una incógnita, aunque la carrera concluye con dos jornadas en Niza, cerca del hogar que la pareja comparte en Mónaco.
Cambio de aires sobre la grava
Antes de volver a la carretera, Pogacar disfrutó durante dos días de otra disciplina. El cuádruple ganador de Strade Bianche cambió su bicicleta de ruta por una Colnago C68 Gravel e incluso dejó a un lado su habitual equipación del UAE Team Emirates para rodar con ropa sin marcas.
El lunes completó 62 kilómetros de pistas de grava, a 27,1 km/h de media, y el martes añadió otros 39,6 kilómetros. Al describir esta segunda salida, se limitó a titularla: “Gravel jungle”.
Además de servir como respiro mental tras el Tour, esas sesiones pueden ser una preparación útil para lo que viene. La etapa 6 de la Vuelta a España de este año incluye un tramo de 3,5 kilómetros de sterrato en la ascensión de categoría especial de El Bartolo, lo que hace que las habilidades fuera del asfalto sean más relevantes que nunca.
Pogacar no corre la Vuelta desde su espectacular debut en Grandes Vueltas en 2019, cuando logró tres victorias de etapa con 20 años, pero regresa este año como gran favorito.
Un triunfo en España completaría su colección de títulos de Grandes Vueltas, añadiendo la Vuelta a sus victorias previas en el Tour de France y el Giro d’Italia.