La Sierra de La Pandera vuelve a aparecer en el horizonte de la Vuelta a España y lo hace como una de las grandes montañas de la edición. La decimocuarta etapa llevará este sábado al pelotón desde Jaén hasta una cima que se coronará por séptima vez en la historia de la carrera, después de 154,5 kilómetros de recorrido y una jornada marcada por el desnivel y el calor.
Para conocer sus secretos, Perico Delgado se ha subido a la bicicleta junto a José Manuel Díaz, corredor del Burgos Burpellet BH y uno de los ciclistas jiennenses del pelotón profesional. El objetivo del Pericopuerto de RTVE es reconocer metro a metro una ascensión que Díaz conoce especialmente bien por haber crecido en estas carreteras.
El encuentro comienza en Valdepeñas de Jaén, antes de alcanzar la montaña que decidirá la jornada. Un primer repecho sirve como aperitivo y también como aviso. "El muro de las lamentaciones", bromea Perico mientras descubre unas rampas que, pese a su corta longitud, obligan a calentar las piernas mucho antes de afrontar La Pandera.
Díaz, que afronta su décima temporada como profesional, ejerce de guía de excepción. Escalador por naturaleza, sabe que la jornada puede ofrecer una oportunidad a los hombres de la fuga, aunque también advierte de la enorme batalla que habrá desde el inicio. "Es un día muy duro", explica el corredor, que apunta a una primera parte especialmente favorable para formar un grupo de calidad.
El recorrido acumula unos 4.000 metros de desnivel y apenas ofrece terreno para descansar. Tras la salida de Jaén, la carrera afrontará Los Villares, Puerto de Locubín y, finalmente, La Pandera, una sucesión de ascensiones que convertirá la jornada en una prueba de resistencia. Díaz lo tiene claro: "El que gane aquí es por piernas".
La pelea por entrar en la escapada puede ser uno de los primeros momentos decisivos. El corredor del Burgos Burpellet BH explica que una fuga puede tardar en consolidarse hasta bien avanzada la etapa y que, en ese escenario, la alimentación adquiere una importancia capital. "Puede ser que hasta el kilómetro 60 o 70 no se haga", advierte, recordando que el esfuerzo por buscar la escapada puede hacer olvidar algo tan básico como comer y beber.
Correr en casa tampoco garantiza una ventaja. Al contrario, puede convertir a Díaz en uno de los hombres más vigilados. "Saben que conozco un poco el terreno", reconoce el jiennense, consciente de que sus rivales pueden utilizarle como referencia en los puntos clave. Perico lo resume con humor: habrá corredores pendientes de la rueda del líder y también de la del ciclista local.
La trayectoria de Díaz explica por qué La Pandera encaja con sus características. "Principalmente escalador", se define el corredor, aunque también reconoce que se defiende bien en carreras con repechos. Su mayor triunfo hasta ahora llegó en el Tour de Turquía, pero mantiene intacta la ambición de seguir compitiendo al máximo nivel. "Disfruto mucho con la bicicleta", afirma.
Enric Mas en la Vuelta a España 2026.
Una montaña irregular y traicionera
Cuando comienza realmente La Pandera, las bromas dejan paso a la concentración. Perico comprueba sobre la bicicleta cómo la pendiente va aumentando y Díaz explica que la ascensión alterna tramos duros con otros algo más llevaderos. "Después suaviza y después ya duro prácticamente casi hasta la parte final", detalla el ciclista jiennense.
Pero hay un elemento que diferencia especialmente a esta subida: el asfalto. "La gran diferencia de este puerto a muchos otros que subís ahora es el asfalto", apunta Díaz. La carretera está especialmente deteriorada en la parte inicial, donde el tráfico relacionado con una cantera cercana ha dejado una superficie incómoda que dificulta todavía más mantener un ritmo constante.
Las rampas comienzan a exigirlo todo. El porcentaje alcanza cifras de dos dígitos y la carretera parece no dar tregua. Díaz recuerda que en determinados puntos también puede entrar viento lateral, una circunstancia que complica todavía más la ascensión cuando las fuerzas empiezan a escasear. "Si encima te metes en cuneta", apunta, el margen de error desaparece.
Perico sufre en primera persona las rampas y hasta bromea con las diferentes formas de afrontar una subida de este calibre. Díaz, mucho más concentrado, lo resume desde la perspectiva del profesional: "Nosotros los malos ya tenemos suficiente con ir mirando la rueda de delante". Su especialidad, admite entre risas, no es la pose de los grandes escaladores, sino algo mucho más prosaico: "A mí lo que mejor se me da es perseguir".
Las rampas que decidirán la Vuelta
Superada la parte más exigente, aparece un pequeño alivio antes del tramo definitivo. "Aquí prácticamente sabes que ya es de falso llano", explica Díaz, aunque el respiro es relativo porque la carretera continúa inclinada. Es el momento en el que los favoritos pueden intentar recuperar algo de aire antes de afrontar las últimas rampas.
El final vuelve a empinarse y obliga a vaciarse. Díaz señala que la última rampa puede alcanzar alrededor del 18% y que allí ya no queda espacio para reservar fuerzas. "Ya aquí no te puedes guardar absolutamente nada", sentencia. Es el lugar donde un ataque puede abrir diferencias si alguno de los hombres de la general todavía conserva un último cambio.
Las antenas anuncian la proximidad de la meta, pero La Pandera todavía guarda metros de sufrimiento. Perico destaca entonces el contraste de la montaña: dureza, irregularidad y unas vistas espectaculares. Díaz coincide y resume las características de una ascensión que combina "parte muy dura, parte al 7%, parte al 5%".
Con la cima ya al alcance, ambos coinciden en la trascendencia de la jornada. "Al final es un día muy decisivo", señala Díaz. La Pandera volverá a ejercer de juez de la carrera y puede reducir la pelea por el maillot rojo a un grupo muy pequeño. Para el ciclista local, además, queda la posibilidad de escribir su propia historia delante de sus paisanos: "Tenemos las dos cosas aquí: dureza y, la verdad, un puerto espectacular para disfrutarlo".
Javier Rampe es analista deportivo con más de 15 años de experiencia. Licenciado en Economía por la Universidad de Roma y Diplomado en Empresariales por la Universidad de Cádiz, a pesar de venir de una rama poco amable con el ciclismo, su pasión por las dos ruedas y el periodismo viene inculcada desde niño. Creció con Indurain y «el Chava» Jiménez. Admirador de la ‘escuela’ comunicativa de Michael Robinson, que le empujó a afrontar la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Buenos Aires; que aún cursa.
Ha estado siempre en contacto con el mundo del deporte y la cultura, participando desde muy joven en blogs deportivos y sitios de reseñas cinematográficas y musicales. Cuenta con presencia en medios como Cope, RAI o Radio Con Vos, fundador del pódcast especializado en ciclismo El Contraanálisis y un canal dedicado a entrevistas con futbolistas profesionales, Días De Fútbol.
Además de su labor en Ciclismoaldia, Javier ha entrevistado a lo largo de este tiempo a figuras clave en el devenir de nuestro deporte como Alejandro Valverde o Tadej Pogačar y otras en política antidopaje como Alberto Yelmo, David Varillas o Marcelo Milano. Marcos Maynar, en el ámbito de la 'Operación Ílex', también aparece entre los personajes entrevistados. Le gusta analizar en profundidad el ecosistema ciclista donde ha asistido a pruebas de gran calado como Strade Bianche, Vuelta a Andalucía o la Itzulia junto a diversos CX nacionales.
La formación en economía y su experiencia en marketing y comunicación en la empresa privada hacen que no deje de estudiar distintas estrategias de posicionamiento y que tenga siempre el foco en un titular evocador"