Mathieu van der Poel se quedó buscando respuestas tras otro
Mundial de Mountain Bike decepcionante, al admitir que no tenía explicación para su 30.º puesto en Val di Sole pese a llegar a Italia con buenas sensaciones.
Van der Poel viajó al
Mundial 2026 con la esperanza renovada de, por fin, añadir el maillot arcoíris de XCO élite a los títulos del mundo que ya posee en carretera, ciclocross y gravel.
Había motivos reales para el optimismo. Solo una semana antes, el neerlandés de 31 años había sido segundo en la Copa del Mundo de Les Gets, y sus entrenamientos en los días previos al Mundial no le dieron señales de alarma.
“Hoy no tenía fuerza en las piernas. Simplemente no fue bueno”, admitió después en declaraciones recogidas por Nu.nl. “La semana pasada me sentí bien y también esta semana entrenando, pero un circuito de mountain bike no engaña.”
“Es la misma historia que el año pasado”
Van der Poel partió desde la quinta fila junto al eventual campeón del mundo Tom Pidcock, lo que dejó a ambos con mucho terreno por recuperar en los compases iniciales.
Pidcock remontó desde alrededor del 32.º tras el bucle de salida, alcanzó a los líderes y acabó marchándose en solitario para enfundarse el arcoíris. Van der Poel no logró un progreso comparable y ya rodaba a alrededor de un minuto y 40 segundos a mitad de carrera.
En meta, cayó hasta el 30.º puesto, a 4:44 de Pidcock. “Muy pronto en la carrera me di cuenta de que tenía malas piernas. Por eso este rendimiento también es inesperado para mí”, explicó. “Es la misma historia que el año pasado. La carrera previa al Mundial fue buena y en el Mundial estuve mal. Aún no tengo una explicación para ello.”
El patrón fue llamativamente similar a 2025, cuando Van der Poel también mostró buena forma antes del Mundial para acabar 29.º con el arcoíris en juego. “Esos malos resultados empiezan a acumularse un poco, es verdad”, admitió. “Pero el año pasado ya notaba que no estaba al 100% para el Mundial. Esta vez esperaba mucho más. Ahora no puedo cambiar nada. Por desgracia, también hay días así.”
El último intento de Van der Poel por completar su colección de maillots arcoíris terminó sin que llegara en ningún momento a la cabeza de carrera. Pidcock convirtió la misma quinta fila de salida en otro título mundial; Van der Poel dejó Val di Sole con otro resultado en el Mundial de MTB que no sabe explicar.
Ahora su atención vuelve a la carretera, con el Mundial de Montreal dentro de cuatro semanas y otra oportunidad de vestir el arcoíris en la disciplina en la que fue campeón del mundo en 2023.