La Copa del Mundo de Zonhoven 2026 se disputó este domingo, 4 de enero, y tuvo un desenlace tremendo. Lucinda Brand iba encaminada hacia su 14ª victoria consecutiva, pero la neerlandesa sufrió una de las múltiples caídas que protagonizaron las corredoras del pelotón femenino. Al final, Ceylin del Carmen Alvarado fue la que menos errores cometió, y se alzó con el triunfo.
Sobrevivir a Zonhoven importó tanto como la fuerza, y para Ceylin del Carmen Alvarado ese equilibrio moldeó
una de las victorias más emotivas de su carrera. En un circuito donde incluso las favoritas tropezaron una y otra vez, la campeona defensora emergió de una carrera marcada por errores, reinicios y presión constante.
Al repasar su segundo triunfo consecutivo de la Copa del Mundo en la arena de Limburgo, Alvarado admitió que la perfección nunca entró en la ecuación.
“Sí, fue una victoria emotiva”,
dijo en declaraciones recogidas tras la carrera. “Cometí muchos errores. Rodé demasiado tiempo con los neumáticos equivocados, así que para mí estaba muy resbaladizo. Pero nunca me rendí. Como dije antes, hoy los errores fueron decisivos. Todas cometimos errores.”
Ese reconocimiento resumió una carrera en la que el impulso cambió constantemente. Alvarado tuvo que responder a caídas, pérdidas de tiempo y renovadas presiones en las vueltas finales, y aun así encontró la calma para comprometerse del todo cuando apareció la última oportunidad. En un circuito que castigaba la duda, la persistencia resultó decisiva.
Ceylin del Carmen Alvarado ganó la Copa del Mundo de Zonhoven
Puck Pieterse se toma con humor el caos
Para Puck Pieterse, el día combinó frustración y perspectiva. Tras encender las primeras vueltas con una salida explosiva, su carrera se vio interrumpida repetidamente por caídas,
incluida una secuencia dramática en la arena que derribó brevemente a las tres grandes favoritas.“Fue bastante gracioso”, admitió Pieterse después. “Superé la primera pasada por la Kuil. Luego entramos por segunda vez. Elegí la trazada equivocada y salí por encima del manillar. Pensé: he cometido otro error, ahora me pasarán las demás. Pero entonces vi caer a Lucinda y pensé, vale, no soy la única. Y luego también cayó Ceylin. Me hizo gracia que nos cayéramos las tres.”
En lugar de recrearse en el ritmo perdido, Pieterse interpretó el momento como reflejo de lo implacable que es Zonhoven a máxima intensidad. “Creo que muestra lo caótico que puede ser un inicio así. No creo que fuésemos solo nosotras tres las que nos caímos. Es súper complicado rodar aquí, especialmente cuando llevas las pulsaciones tan altas.”
Entre ambas, Alvarado y Pieterse capturaron la clave de esta manga de la Copa del Mundo: en un día en que todas cometieron errores, el resultado lo determinó no evitar el caos, sino cómo respondió cada una cuando llegó.