Oscar Onley ha confirmado que aspirar al podio final siempre fue su ambición en la
Vuelta a España 2026 tras firmar su mejor actuación de la carrera en el Alto de Aitana.
El británico siguió a
Enric Mas cuando el maillot rojo atacó a tres kilómetros de meta en la Etapa 9, y se mantuvo con el español después de una segunda aceleración que descolgó a
Primoz Roglic. Aunque Onley no pudo superar a Mas en el sprint final, acabó con el mismo tiempo que el líder de la carrera y aseguró una notable segunda plaza.
Roglic cruzó la línea 12 segundos más tarde, mientras que
Felix Gall cedió 18 segundos pese a que Decathlon CMA CGM Team controló buena parte de la ascensión final. Esas ganancias elevaron a Onley por encima de Richard Carapaz y hasta la cuarta posición de la general, a 2:20 de Mas pero a solo 41 segundos de Gall, tercero provisional.
Fue una respuesta de peso después de que Onley pasara gran parte de la primera semana gestionando los efectos de la enfermedad que le golpeó en la Etapa 4. Tras admitir que recuperarse durante una gran vuelta le había resultado complicado, el líder de Netcompany INEOS volvió por fin a sentirse él mismo en la llegada en alto de primera categoría.
Onley vuelve a su nivel previo a la Vuelta
“Siento que he vuelto al nivel que tenía antes de esta carrera, así que estuvo bien”,
dijo Onley a los medios oficiales de la Vuelta tras la llegada. “Hoy me encontré bien y fue agradable estar delante en la carrera.”
La mejoría se hizo evidente cuando Gall lanzó la primera gran aceleración entre los favoritos a siete kilómetros de meta. Mas y Roglic respondieron, mientras Onley se mantuvo lo bastante cerca como para volver a enlazar a medida que los ataques y parones iban reconfigurando el grupo cabecero.
Richard Carapaz, Mattias Skjelmose y Jarno Widar intentaron aprovechar por momentos esas pausas tácticas, pero fue Mas quien acabó abriendo la brecha decisiva. Onley reconoció de inmediato el peligro y saltó a la rueda del español.
“Relevé con él un poco, pero también era más fuerte, así que tuve que quedarme a su rueda”, admitió Onley. “Él necesita hacer tiempo a Gall y Roglic, así que también le tocaba a él tirar.”
Mas siguió marcando el ritmo hacia la cima porque Roglic y Gall eran sus rivales más cercanos en la general. Eso dejó a Onley en una posición táctica ideal para la victoria de etapa, pero el maillot blanco no pudo rematar la oportunidad cuando Mas abrió el sprint. “Por supuesto que me habría gustado ganar la etapa, pero no tenía las piernas para superarle al final”, concedió.
El podio de la Vuelta fue siempre el objetivo
El segundo puesto de Onley transformó, aun así, el panorama de su Vuelta. Reforzó su control de la clasificación juvenil, donde Jakob Omrzel ya cede 5:45, y se acercó de forma sustancial al podio absoluto.
“Antes de la carrera ya pensaba en el podio, así que en realidad no cambia nada, y seguiré haciendo lo que estoy haciendo”, afirmó Onley.
Esa ambición ya no suena a especulación. Onley ha arañado tiempo a Roglic y a Gall en una de las etapas de montaña más duras de la carrera, mientras que su rendimiento frente a Mas demostró que puede acompañar al maillot rojo bien adentro de una llegada en alto decisiva.
Mas sigue 2:20 por delante y Roglic mantiene 1:02 de ventaja sobre el británico, pero la tercera plaza de Gall está ahora a 41 segundos. Con Onley de nuevo sano y más de media Vuelta por disputarse, el maillot blanco se ha convertido en una amenaza cada vez más seria para los consagrados aspirantes a la general que le preceden.