La dura caída de
Urska Zigart en la Vuelta a Suiza Femenina 2026 ha devuelto la seguridad de las corredoras al centro de la agenda del ciclismo, con CPA Women pidiendo una revisión sustancial del modelo operativo actual de SafeR. Zigart se fue al suelo en el último kilómetro de la etapa 2 en Locarno y posteriormente se le diagnosticó una fractura de mandíbula.
La corredora de AG Insurance - Soudal
fue trasladada al hospital tras la caída, que se ha convertido en un punto de inflexión en el debate sobre cómo el ciclismo profesional identifica y elimina riesgos antes de que las corredoras lleguen a ellos a velocidad de carrera.
En un comunicado firmado por la directora general de CPA Women, Alessandra Cappellotto, la asociación de corredoras afirmó que sigue creyendo en el proyecto SafeR y reconoció los avances logrados en los últimos años. Su llamamiento tras la caída de Zigart no fue para abandonar la estructura de seguridad, sino para fortalecerla.
CPA Women señaló que había apoyado SafeR “desde el principio” e invertido “tiempo, energía y recursos” en el proyecto. El sindicato describió SafeR como una herramienta esencial para responder a las exigencias del ciclismo profesional moderno y a las expectativas de corredoras, equipos, organizadores, organismos rectores, patrocinadores y aficionados.
El tono pasó entonces del apoyo a la urgencia. “Sin embargo, siguen ocurriendo incidentes graves y es nuestra responsabilidad preguntarnos si el sistema actual está dando todas las respuestas que nuestro deporte requiere”, se leyó en el comunicado.
CPA Women afirmó que el modelo actual debe revisarse y reforzarse para que SafeR disponga de las “herramientas, la estructura y la autoridad necesarias para identificar los riesgos con mayor eficacia y prevenir los incidentes antes de que ocurran”.
Esa autoridad es ahora la cuestión central. El sindicato de corredoras quiere ir más allá de la reacción tras la caída y avanzar hacia un sistema de seguridad con más capacidad de actuación antes de que los tramos peligrosos formen parte de una carrera.
Urska Zigart, ciclista del AG Insurance Soudal.
La caída de Zigart agudiza el debate sobre SafeR
CPA Women también llamó al deporte a no resistirse a la reforma, señalando a la
UCI, la AIOCC, la AIGCP y otros actores como parte del proceso. “El ciclismo no debe tener miedo al cambio”, continuó el comunicado.
El sindicato aseguró que las corredoras siguen comprometidas a contribuir de forma constructiva a ese trabajo, subrayando que la seguridad debe tratarse como una responsabilidad compartida en todo el deporte. “Las corredoras siguen plenamente comprometidas a contribuir de forma constructiva a este proceso”, indicó CPA Women. “La seguridad es una responsabilidad compartida y la mejora continua debe seguir en el centro de nuestros esfuerzos colectivos”.
La caída de Zigart se produjo en una carrera que se disputaba en paralelo a la Vuelta a Suiza masculina, donde Tadej Pogacar lidera la general. El incidente trascendió rápidamente la actualización médica inmediata cuando CPA Women lo vinculó a la cuestión de fondo: si las estructuras de seguridad del ciclismo tienen suficiente poder para evitar choques graves antes de que ocurran.
Para CPA Women, el objetivo ahora es claro: un modelo SafeR más robusto, identificación temprana de riesgos y un sistema de ciclismo profesional que haga algo más que reaccionar cuando las corredoras ya han tocado el suelo.