Jonas Vingegaard se perderá el
UAE Tour 2026. El danés no podrá disputar su primera carrera del curso debido a un accidente entrenando en España, que se agravó con una enfermedad.
El inicio accidentado de temporada de Vingegaard ha provocado comentarios públicos de una de las figuras más influyentes del ciclismo danés, con
Bjarne Riis cuestionando cuánta información ha compartido Visma - Lease a Bike tras la caída en entrenamiento del corredor y su posterior enfermedad.
Riis evita sonar alarmista respecto a las perspectivas a largo plazo de Vingegaard, pero sus palabras subrayan la incertidumbre que aún rodea el estado y la preparación del danés.
En declaraciones recogidas por Ekstra Bladet, Riis restó importancia al impacto deportivo inmediato de la
ausencia de Vingegaard en su previsto debut en la temporada en el UAE Tour, aunque reconoció que el momento es poco propicio. “No es decisivo, pero por supuesto es desafortunado”, dijo, en alusión a una baja que llegó tras una caída durante un entrenamiento en el sur de España y una enfermedad que interrumpió su preparación invernal.
Esa combinación de contratiempos, explicó Riis, dificulta sacar conclusiones firmes sobre el punto de forma actual de Vingegaard. “Todo depende de cuánto ha entrenado después de la enfermedad, cuánto tiempo de parón ha tenido y qué nivel tenía antes. Eso aún no lo sabemos”, afirmó, antes de añadir una nota de tranquilidad. “Así que no es ideal, pero no estoy enormemente preocupado”.
Precisamente esa falta de respuestas claras está en el centro de la frustración de Riis. Vingegaard se cayó en un entrenamiento cerca de Málaga tras ser seguido por ciclistas aficionados, un incidente que después desencadenó un debate más amplio dentro del pelotón sobre el comportamiento de los fans en carretera abierta.
Aunque Visma - Lease a Bike confirmó que no sufrió lesiones graves y pidió a los ciclistas que respeten el espacio de los profesionales en los entrenamientos, los detalles sobre cómo afectó la caída a su preparación han sido limitados.
Jonas Vingegaard no correrá el UAE Tour 2026.
Riis cuestiona la comunicación de Visma
Para Riis, esa ausencia de detalle es ya un patrón conocido. “Lo desafortunado para el resto de nosotros, cuando se trata de Jonas, es que nunca recibimos comunicación del equipo Visma sobre en qué punto está”, dijo. “Es el mismo problema una y otra vez”.
A su juicio, el problema se agrava por la falta de claridad respecto a las consecuencias de la propia caída. “Tampoco hemos oído nada sobre cómo le afectó la caída”.
Estas declaraciones llegan tras semanas de especulaciones sobre el estado de Vingegaard, especialmente una vez confirmada su ausencia del
UAE Tour. Aunque el equipo ha presentado la decisión como una medida de precaución, priorizando la recuperación tras la enfermedad, las palabras de Riis sugieren que incluso observadores experimentados se ven obligados a recomponer el cuadro sin directrices firmes del equipo.
Preguntado si habría gestionado la comunicación de forma distinta de haber estado al mando, Riis no se extendió. “Probablemente sí”, respondió, en una frase breve que, no obstante, remarcó su convicción de que habría sido preferible una mayor apertura.
Contexto más allá de la caída
La intervención de Riis añade otra capa a una historia que ya ha ido más allá de la propia caída. Reacciones previas de corredores como Paul Penhoet y Benjamin Thomas enmarcaron el incidente en un debate más amplio sobre la accesibilidad del ciclismo y las presiones que generan los cada vez más concurridos centros de entrenamiento en España. Riis, en cambio, desplaza el foco del comportamiento de los aficionados a la gestión de la información por parte de los equipos cuando surgen contratiempos.
Visma - Lease a Bike ha respondido insistiendo en que comparten todo lo que pueden. El responsable de prensa Emile Vaessen afirmó que el equipo “comparte de forma continua, abierta y transparente lo que sabemos en cada momento” y que la información disponible ya se ha hecho pública.
Para Riis, sin embargo, la cuestión central no es si la temporada de Vingegaard está en peligro, sino si el silencio que rodea su estado es necesario. Su mensaje es medido, no confrontacional, pero claro: sin una comunicación más nítida, la incertidumbre seguirá llenando los vacíos que dejan las actualizaciones oficiales.