"No podía superar más subidas y me dolía todo": un ciclista del Tudor detalla la infernal realidad del Tour de Flandes

Ciclismo
martes, 07 abril 2026 en 6:00
Carlos Canal y Rick Pluimers en las clásicas flamencas.
Mientras los focos apuntaban a figuras como Tadej Pogacar y Mathieu van der Poel tras el Tour de Flandes 2026, en el corazón del pelotón se vivía una batalla muy distinta. Lejos de la lucha por la victoria, corredores como Rick Pluimers ofrecieron un testimonio crudo de la dureza extrema de la clásica flamenca.
El neerlandés del Tudor Pro Cycling resistió con los mejores durante gran parte de la jornada, llegando incluso bien colocado hasta el Molenberg. Sin embargo, como ocurre tantas veces en esta carrera, el desgaste terminó pasando factura de forma implacable.
En declaraciones tras la carrera, visiblemente exhausto, Pluimers no ocultó el sufrimiento vivido sobre la bicicleta: «La verdad es que solo quiero quedarme aquí tumbado, no quiero levantarme más. Creo que lo hice todo bien, pero en algún momento simplemente no pude seguir».
El ciclista describió con precisión el momento en el que su cuerpo dijo basta, pese a haber estado compitiendo junto a los grandes favoritos: «No podía superar más subidas y me dolía todo. Fue una auténtica odisea llegar a la meta, y sinceramente no sé cómo lo conseguí. Ya no avanzaba y me dolía todo. Incluso con viento a favor tuve que dejar escapar al grupo, así que solo espero poder levantarme. Tras 220 kilómetros, ya no me quedaban fuerzas, y a partir de ahí solo fue cuestión de sobrevivir».

Del Molenberg al Kwaremont: cuando todo se rompe

A partir de los tramos decisivos, la carrera se convirtió en un ejercicio de resistencia pura. Pluimers terminó en la 66ª posición, a casi nueve minutos del ganador, tras una segunda mitad de carrera que definió sin rodeos: «A partir del Kwaremont, fue un calvario. Es una pena».
El sufrimiento no fue solo físico. También hubo momentos de tensión tras la caída de su compañero de equipo Matteo Trentin, que abandonó con una fractura de clavícula: «Matteo seguía rodando bien, pero luego se cayó. Por encima de todo, espero que esté bien, pero ahora mismo no soy capaz de asimilarlo. En un momento dado, empecé a ver estrellas».

El día después: sofá, café y recuperación

Tras una de las carreras más duras del calendario, la recuperación se convierte en la única prioridad. El propio Pluimers explicó con sencillez su plan para el día siguiente: «Espero poder dormir, dormir un poco más. Luego me despertaré, me prepararé un café, me comeré un buen bocadillo y me pasaré todo el día en el sofá viéndolo todo de nuevo».
Su relato pone voz a una realidad muchas veces invisible: la del ciclista que no pelea por la victoria, pero que libra una batalla igual de exigente contra el límite físico en una de las pruebas más duras del mundo.
Pluimers, en plena carrera con un Movistar Team a rueda
Rick Pluimers, ciclista del Tudor Pro Cycling Team.
aplausos 0visitantes 0
loading

Solo En

Novedades Populares

Últimos Comentarios

Loading