Marlen Reusser arrasó a sus rivales por más de 40 segundos para retener su título
mundial de contrarreloj en Montréal, aunque la estrella suiza admitió después que nunca estuvo del todo convencida de haber dosificado bien el esfuerzo.
Reusser paró el crono en 50:24.44 el domingo, superando a la británica Zoe Bäckstedt por 40.11 segundos y a la alemana Franziska Koch por 45.54 segundos. Selló su segundo maillot arcoíris consecutivo contra el crono y redondeó un resultado aún más dulce en su 35º cumpleaños.
En los 39,2 kilómetros del recorrido hubo bastante más incertidumbre. Bäckstedt firmó el mejor parcial inicial y llegó al primer control, tras 10,5 kilómetros, con diez segundos de ventaja sobre Reusser. En el segundo punto intermedio, sin embargo, la campeona vigente ya había recuperado ocho de esos segundos.
Reusser pasó con 13 segundos de renta en el tercer control y siguió ampliando la brecha en los kilómetros finales, hasta alcanzar en la carretera a su excompañera en SD Worx, Demi Vollering, pese a haber salido 90 segundos después.
“Tenía muchas ganas porque el recorrido tiene muchos retos, con aspectos técnicos, que lo hacen mucho más interesante de disputar”, explicó Reusser después. “En cuanto a ritmo y a entender lo rápido que debes ir y cómo afrontar esos retos sobre la marcha, estaba muy nerviosa. No estaba del todo segura, porque no tenemos cronos así a menudo. Hace mucho que no hacemos una así; estoy acostumbrada a 20 kilómetros.”
Reusser, con dudas sobre cuánto apretar en Montréal
La inusualmente larga crono del Mundial ya había generado debate antes incluso de que Reusser subiera a la rampa de salida.
Con casi 40 kilómetros, Montréal ofrecía algo muy distinto a las contrarrelojes más cortas habituales en el calendario
femenino. A la distancia se sumaban tramos técnicos, asfalto rugoso y una rampa final ascendente de 400 metros hasta meta.
“Tuvimos grandes discusiones con el equipo, con los preparadores, sobre cuál era un buen ritmo”, relató Reusser. “No estaba al 100% segura, y tampoco en el recorrido estaba al 100% segura, fue exigente.”
Los datos explican su fortísimo final. Tras ceder diez segundos con Bäckstedt en los primeros 10,5 kilómetros, Reusser recuperó casi un minuto respecto a la británica en el resto del trazado.
Bäckstedt se llevó, aun así, la primera medalla élite de su carrera en un Mundial contrarreloj con la plata, cinco segundos por delante de Koch. Elisa Longo Borghini se quedó a menos de cinco segundos del bronce, con Cédrine Kerbaol cerrando el top cinco. Vollering, una de las grandes favoritas entre las últimas en salir, fue octava a 1:49.94 tras perder mucho tiempo al inicio.
Un título mundial en su 35º cumpleaños
El triunfo de Reusser dejó además una nota histórica. Ninguna mujer había ganado antes un título mundial élite el día de su cumpleaños, aunque Bäckstedt lo había logrado en categoría júnior cuatro años antes.
Para Reusser, llegó exactamente un año después de conquistar por fin su primer maillot arcoíris élite en la contrarreloj individual. A Montréal llegó con el dorsal uno y se marchó de Canadá aún con el jersey en propiedad tras la actuación más dominante entre las favoritas a medalla. “Es un buen regalo”, dijo Reusser sobre celebrar su 35º cumpleaños con otro título mundial. “También pensé que, ganara o no, tenía algo que celebrar.”
La celebración acabó incluyendo bastante más que una tarta. Reusser empezó la tarde con dudas sobre cómo marcar los vatios en una de las cronos más largas que afrontó en años y la terminó con un segundo maillot arcoíris y 40 segundos de margen sobre todas.