“Burnout” (agotamiento físico y mental) se ha convertido en una de las palabras más repetidas en el ciclismo a inicios de 2026, y Visma - Lease a Bike se ha visto cada vez más en el centro del debate.
Tras la sorprendente retirada de
Simon Yates, la previa pausa en la carrera de
Fem van Empel y la larga sombra del adiós de
Tom Dumoulin al deporte, han crecido las dudas sobre el equipo.
Ahora, el jefe del equipo,
Richard Plugge, ha ofrecido una respuesta directa.
“No creo que puedas comparar las situaciones de Fem van Empel, Tom Dumoulin y Simon Yates entre sí”,
dijo Plugge en conversación con Wieler Revue. Con ello rechazó la tendencia creciente a agrupar los casos bajo un único relato de agotamiento.
La retirada de Yates a comienzos de enero reavivó la discusión. Que un aspirante vigente a grandes vueltas se marche con un año de contrato provocó un escrutinio inmediato. Su hermano gemelo Adam reveló después que la decisión se había hablado en privado desde hacía tiempo, pero externamente pareció abrupta.
La anterior pérdida de motivación y pausa de Van Empel ya había suscitado preocupación, mientras que la lucha pública de Dumoulin con la presión en temporadas pasadas sigue siendo uno de los ejemplos más notorios de fatiga mental en el ciclismo moderno.
Para los críticos, el patrón resultaba incómodo. La reputación de Visma como el equipo más minucioso y orientado al dato lo convirtió en un punto focal evidente del debate sobre el burnout.
Plugge, sin embargo, pidió matices. “Pero desde luego reflexionamos sobre el fenómeno del burnout en el ciclismo”, añadió, reconociendo la seriedad del tema y alejando al equipo de conclusiones simplistas.
Simon Yates se retiró del ciclismo a inicios de 2026
Un enfoque proactivo, no negacionista
Lejos de despachar el asunto, Plugge señaló medidas estructurales que el equipo aplica desde hace años para proteger el equilibrio mental.
“Creo que fuimos el primer equipo en permitir que la familia acompañara a los corredores en las concentraciones en altura”, explicó. La medida, inusual en su introducción, buscaba aliviar el efecto aislante de los bloques prolongados en altura y mantener la estabilidad emocional lejos de la competición.
Ese enfoque, argumentó Plugge, refleja una filosofía que va más allá de los planes de entrenamiento y las ganancias marginales. “Desde luego le prestamos atención, y funciona”, afirmó, integrando el bienestar como parte del rendimiento y no como un elemento periférico.
El equipo ya ha mostrado flexibilidad cuando se alcanzan límites. Jonas Vingegaard, a menudo visto como la personificación de la meticulosidad de Visma, señaló internamente la pasada temporada que ciertos elementos de su programa resultaban abrumadores. En lugar de forzar, se hicieron ajustes.
Estos ejemplos son centrales en la defensa de Plugge: la persecución del éxito, sugiere, no se lleva a cabo con los ojos cerrados.
La presión en el ciclismo moderno
El contexto general no puede ignorarse. Las exigencias de rendimiento en el WorldTour se intensifican, el control es más constante y las expectativas crecen año tras año. Incluso corredores fuera del entorno Visma reconocen lo difícil que es sostener la motivación de élite durante varias temporadas.
En ese clima, las salidas de alto perfil conectan puntos, con o sin razón.
La marcha del veterano preparador Tim Heemskerk este invierno, aunque de distinta naturaleza, alimentó la especulación sobre tensiones internas en una de las organizaciones más escrutadas del pelotón.
El mensaje de Plugge, no obstante, es claro: son situaciones individuales, no sistémicas, y no pueden meterse en el mismo saco.
Queda por ver si esa distinción se sostiene en la opinión pública. Por ahora, mientras el pelotón asume el peaje mental del alto rendimiento, la dirección de Visma deja claro que tras los titulares ve complejidad, no crisis.