Movistar afronta tres escenarios con sensaciones contrapuestas: Reusser pierde el amarillo en el Ventoux, Mas resiste en Burgos y Romeo emerge como una de las bazas más interesantes de cara a la etapa reina del Tour de Polonia. Tres carreras, tres lecturas y una misma conclusión: el equipo español sigue teniendo corredores capaces de competir por objetivos importantes, aunque con matices muy diferentes.
En el
Tour de Francia Femenino,
Marlen Reusser vivió un día de esos que pueden cambiar por completo el rumbo de una carrera. La suiza llegaba al Mont Ventoux con el maillot amarillo y la obligación de responder a los ataques de sus principales rivales, pero terminó sucumbiendo ante una Katarzyna Niewiadoma que supo interpretar mucho mejor el momento decisivo. La corredora del Canyon-SRAM no necesitó esperar a que sus rivales se desgastaran: atacó, abrió un hueco y convirtió su ofensiva en una victoria de enorme valor.
El problema de Reusser no estuvo únicamente en perder tiempo. La manera en la que cedió resulta especialmente significativa. Cuando Niewiadoma lanzó su movimiento, Demi Vollering consiguió reaccionar y ponerse al frente de la persecución, mientras Reusser no solo perdió contacto con la neerlandesa, sino que tampoco fue capaz de colaborar para intentar minimizar las diferencias.
Ahí estuvo una de las claves de la jornada. Reusser no tuvo el fuelle necesario en los metros decisivos y, una vez que Niewiadoma tomó unos segundos de ventaja, la suiza pareció quedarse sin argumentos. Ni siquiera pudo mantener la rueda de Vollering cuando la carrera exigía un último esfuerzo. El resultado fue contundente: perdió el amarillo y dejó escapar una oportunidad que, por el contexto de la etapa, parecía tener perfectamente controlada.
Marlen Reusser puede recuperar el amarillo
Para Movistar, la situación supone un golpe, aunque no necesariamente definitivo. La clasificación sigue abierta y Reusser mantiene opciones importantes, pero el Ventoux dejó una evidencia: si la carrera se decide mediante aceleraciones muy pronunciadas y cambios de ritmo en los kilómetros finales, la suiza puede sufrir frente a corredoras más explosivas. Su fortaleza sigue siendo enorme, pero necesita convertirla en una ventaja táctica antes de llegar a esos momentos.
En la
Vuelta a Burgos, la lectura es diferente.
Enric Mas continúa en disposición de pelear por el podio después de una jornada en la que los principales favoritos no sufrieron grandes cambios. El balear está ofreciendo una imagen bastante más sólida que la mostrada durante el Giro de Italia, donde estuvo lejos de sus mejores prestaciones. Hay una mejoría evidente, especialmente cuando la carretera se empina, pero todavía aparece un problema recurrente: la falta de chispa.
Mas parece estar encontrando progresivamente su nivel, pero continúa siendo difícil verle marcar diferencias. Es capaz de resistir, mantenerse cerca de los mejores y administrar esfuerzos, pero le cuesta responder cuando la carrera exige una aceleración seca. Y esa característica puede terminar condicionando sus aspiraciones en objetivos mayores.
Enric Mas, estrella de Movistar Team en el Giro de Italia
Enric Mas avanza en su preparación
El problema no es tanto su capacidad para completar una gran vuelta a buen nivel como su dificultad para ganar tiempo a rivales directos. En una carrera como Burgos todavía puede bastarle con la regularidad para acercarse al podio, pero en una grande, donde las diferencias entre los favoritos se construyen precisamente en ataques de pocos segundos, esa falta de explosividad puede convertirse en una limitación importante. Mas necesita algo más que resistencia: necesita recuperar esa capacidad para cambiar el ritmo cuando la situación lo exige.
La tercera historia del día para Movistar llega desde el Tour de Polonia y tiene como protagonista a
Iván Romeo. El joven español está demostrando que puede convertirse en una pieza importante del equipo en carreras por etapas. Después de la quinta jornada, en la que Jan Christen se llevó la victoria, Romeo se mantiene a unos 30 segundos de la clasificación general antes de afrontar este sábado la etapa reina.
Su situación es especialmente interesante porque llega a la jornada decisiva sin necesidad de cargar con la presión del liderato. Romeo puede jugar sus cartas desde una posición relativamente cómoda, esperando que la carrera seleccione a los mejores en las ascensiones. La distancia respecto a la cabeza le permite mantener intactas sus opciones y, al mismo tiempo, disponer de margen para atacar si las circunstancias lo permiten.
La etapa reina será, por tanto, el verdadero examen para el corredor del Movistar. Hasta ahora ha demostrado regularidad y capacidad para mantenerse en la pelea, pero las grandes diferencias se decidirán en la montaña. Si consigue responder a los movimientos de los favoritos, podría dar un paso adelante muy importante en su evolución.
Tres carreras y tres situaciones distintas resumen el día de Movistar. Reusser perdió el amarillo cuando la carrera exigió explosividad; Mas sigue cerca del podio, pero todavía necesita recuperar la chispa que le permita marcar diferencias; y Romeo afronta la etapa reina de Polonia con una oportunidad real de pelear por algo grande. El presente del equipo no es uniforme, pero sí ofrece motivos para mirar con atención a lo que pueda suceder mañana.